domingo, 13 de julio de 2008

SONRISAS

...¡tonto!

Una vez más, recibo esa palabra mágica (en tono agradable, claro) después de soltar una parida. Y una vez más, el payaso que llevo dentro es feliz. Mira que es fácil tenerme contento.

Y mira que es fácil hacer sonreír a los demás. Y barato. Y reconfortante. Pero nos solemos olvidar de ello. Solemos estar más pendientes de nuestros propios dolores de cabeza, nuestros pollos en el trabajo, nuestros males de amores, nuestro stress incorporado de serie, nuestros miedos, nuestros malos rollos con el malvado mono que vive en el armario,... y las rebajas, que ya están aquí. Y no nos paramos de vez en cuando a reírnos y hacer sonreír. O en sonreír y hacer reír. Con lo que mola.

En su día pedí una ley que obligara a tener como mínimo un ratito de cielo al día. Ahora propongo otra que nos incentive fiscalmente por arrancar sonrisas. Pero no sólo a los arranca-sonrisas profesionales (cómicos, monologuistas, imitadores, clowns, actores, políticos...), sino también - y sobretodo - a los que disfrutamos haciéndolo por amor al arte.

A los que, cuando estamos agobiados en el trabajo, o aburridos en casa, o pillados en un atasco, cojemos el teléfono y buscamos nuestra dosis diaria de ¡tonto!

A los que no sabemos tener conversaciones, por serias y trascendentales que sean, sin que en algún momento se nos escape alguna ironía, algún parecido razonable, algún chiste, o alguna frase que descoloca al otro y le obliga a pararse un momento a tomarse la vida de mejor humor, y sonreír. Sobretodo cuando sale espontáneo, sin forzar. Cuando el esfuerzo no es decir la parida, sino callársela. El típico momento "si no lo digo reviento".
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O a los que, cuando leemos, oímos o vemos algo que nos hace gracia, corremos a compartirlo con los demás. Sabiendo que, cuantas más personas sonrían con la misma caricatura o tira cómica que siendo tonta te hizo reír, el mismo chiste cuyo final absurdo no esperabas, el mismo mail de situaciones ridículas, la misma conversación que tuviste con tus amigos en que la cosa empezó a denegerar chorrada tras chorrada, o el mismo sketch de televisión que deseabas que no se acabara nunca, más durará su pequeña inmortalidad, dibujada en varias sonrisas o carcajadas. Y más posibilidades habrá de que al cabo de unos días, alguien tenga una sonrisa espontánea al recordarlo.

Y, para facilitar a todos los contribuyentes el acceso a esos incentivos, alguien debería hacer un catálogo de sonrisas. Una especie de enciclopedia ilustrada con todas las variedades: Sonrisas naturales, sonrisas sinceras, sonrisas eternas, sonrisas pícaras, sonrisas de complicidad, sonrisas forzadas, sonrisas imprevistas, sonrisas ensayadas, sonrisas espontáneas, sonrisas tímidas, sonrisas socarronas, sonrisas melladas, sonrisas grandes, sonrisas disimuladas, sonrisas abrumadoras, sonrisas cargadas de sensualidad, sonrisas brillantes, sonrisas de oreja a oreja (o sonrisas a lo Epi y Blas), sonrisas de sandía, sonrisas cohibidas, la sonrisa de un niño, la sonrisa del anuncio de Häagen Dazz, sonrisas de "¿qué estarás tramando?", sonrisas de "la que he preparao", sonrisas de "ay ay, miedo te tengo, la que habrás liao", sonrisas de "espera y verás", sonrisas de "lo sabía", sonrisas de "tenía que hacerlo...", sonrisas de disimulo, sonrisas inocentes, sonrisas inquietantes, sonrisas profident, sonrisas de "voy a reírme pero es que estoy cagadito", sonrisas de "aaay omá qué rica", sonrisas adorables, medias sonrisas, y las mejores, sonrisas a 10 cm. de distancia, justo antes de cerrar los ojos y ...
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Y, sobretodo, la tuya. La que espero que haya conseguido arrancarte mientras leías esto, aunque no te hayas dado cuenta de ello hasta ahora. Y si no lo he conseguido, lo seguiré intentando. Hasta q sonrías y me digas: ¡tonto!

jueves, 3 de julio de 2008

03/07/2008 Canción y frase del día

Canción del día:

Rosario Flores - Mientras me quede corazón (Contigo me voy, 2006)

Frase / conversación del día:
"El nacionalismo es como un pedo. Sólo le gusta a quien se lo tira."
Albert Boadella

CARNET DE MANIPULADOR DE ELEMENTOS. 2/4

Seguimos con la presentación del Doctorado para medios de comunicación.

RAMA #2. Teoría de la Irresponsabilidad y Gestión Condicionada de Datos:

La Teoría de la Irresponsabilidad se puede aplicar cuando alguien "informa" por el mero hecho de informar y colgarse la medalla, sin pensar en las consecuencias que eso podría tener. Ejemplos hay varios: El amigo Mariñas (¡Karmele, perra, cáaaaaallate!) diciendo por la tele que el Marichalar no lleva guardaespaldas; un asesor financiero que no se ni cómo se llama, recomendando a los promotores inmobiliarios, por televisión y en hora de máxima audiencia, que vendan sus pisos y casas al primero que pase por ahí al precio que él diga (así campeón, estabilizando el mercado dando ideas a la gente de qué tiene que hacer cuando busque piso); los que corrieron a decir que se habían encontrado restos de cocaína en los servicios del Parlamento - o del Congreso, o del Senado, yo que se, el caso es el mismo - (que toda esta gentuza consume, todos lo imaginamos, pero dilo con pruebas chavalote); los de Radio-Nacional-Cohólicos-Anónimos diciendo una frase memorable: "este fin de semana, la Guardia Civil hará controles anti-droga en la carretera en 3 capitales españolas. No han desvelado qué ciudades serán, pero nosotros podemos afirmar que serán Zaragoza, Bilbao y Sevilla". O La Vanguard-erí-a explicando a 2 páginas, con sus croquis, sus detalles, y sus especificaciones concretas, cómo hacer armas de fuego caseras.

La Gestión Condicionada de Datos se puede aplicar a cualquier medio de comunicación. Pero en Apenas-3 y en la (Sín)Cope sacarían matrícula. El amigo Federico podría dar las clases avanzadas. Y los señores de la SuperSer tampoco se quedan cortos...

Otro gran ejemplo de esta rama del Carnet de Manipulador de Elementos, es la moda que hay en este país de sacar por la tele declaraciones "del pueblo", donde se limitan a entrevistar a gente que pasaba por ahí, y premiar con unos minutillos de dulce gloria a los que digan las burradas más bestias. Como la imagen de la gente que te dan es siempre esa, la de energúmenos con ideas de bombero, luego no es extraño que te pase algo como lo que me ha pasado a mí estos días que he estado en Madrid: que te sorprendes cuando la gente con la que hablas, que sí que son personas normales, como el taxista que me llevó al aeropuerto, te dice que los catalanes les caemos bien, que a ver qué problema hay en que cada uno bese la bandera que más le plazca (incluidos casos como el mío, que si por mí fuera no habría ni banderas, ni himnos - con o sin letra -, ni patrias, patriotismos ni patriotas), y que al fin y al cabo, con lo bonito que es cuando la gente se lleva bien, pará que discutir sobre quiénes son mejores y quiénes peores, y culparnos mutuamente de nuestras propias miserias. De igual forma, tú sorprendes al taxista al decirle que tú piensas igual. Pero claro, son opiniones normales y lógicas, y eso no interesa a nadie. Y cuando él te dice que la famosa estatua del Tío Paco Bigotes que tiraron hace un tiempo, casi nadie sabía ni que existía, y toda la polémica que se hizo era más mediática que otra cosa, tú le sorprendes al decirle que en Girona no somos todos unos "hippies de papá" que nos dedicamos a ir dando la nota quemando fotitos. Es más, a muchos, nos caigan bien o mal Juanca "por qué no te callas" de Bourbon y los suyos, nos dió bastante vergüenza ajena que nos metieran a toda la ciudad en su mismo saco, y nos pintaran como una especie de Franja de Gaza de estar por casa.

Pero eso no vende. Si ese en ese taxi hubiera habido una cámara oculta para un "programa de investigación" de Apenas-3 o Te-la-h(c)inco, nuestra conversación no habría salido ni en las tomas falsas. Eso sí, si él me hubiera dicho "polaco cabrón, dame tu barretina que me voy a cagar dentro", y yo a él "facha casposo, dame una foto de tus hijos que la quemo", saldríamos en todos los zappings de la tele. ¿Que eso da una imagen ficticia de las opiniones de la gente? ¿Que eso hace crecer cada vez más la crispación en la gente, sobretodo en tiempos de crisis (o desaceleración), donde la gente tiene menos aguante? Da igual, nadie les obliga a mirar la tele. Si no les gusta, que se lean un libro. Tú ponlo, que ya verás cómo sube el share...
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Con lo bonito que sería que nos permitieran (y nos permitiéramos) tomarnos la vida con buen humor, llevarnos bien con todo el mundo (o al menos intentarlo), y disfrutar de los buenos ratos. Y sacar de ellos tus propios anuncios de Mastercard. Tal que así:


domingo, 29 de junio de 2008

29/06/2008 Canción y frase del día

Canción del día:


Hoobastank - The Reason (The Reason, 2004)

Frase / conversación del día:

- Tengo un cumplido realmente estupendo para tí, y es cierto...
- Me da pánico que vayas a decir algo horrible.
- No seas pesimista, no es tu estilo. Muy bien, allá voy. Está claro que es un error...
Tengo una ... dolencia ... mi médico, un psiquiatra al que solía ir contínuamente, dice que en el 50 o 60 % de los casos, una pastilla ayuda mucho. Yo las odio. Son muy peligrosas, un odio. Aquí utilizo la palabra odio para las pastillas: un odio. Y mi cumplido es que aquella noche, cuando viniste a casa y me djisite que nunca te... vale, bien, estabas allí, ya sabes lo que dijiste. Bien, mi cumplido para tí es... que por la mañana empezé a tomar las pastillas.
- No logro captar por qué es un cumplido para mí...
- TÚ HACES QUE QUIERA SER MEJOR PERSONA.
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DE RAZONES, CORAZONES Y CAPARAZONES

Todo es relativo. Relativo al tiempo, relativo al espacio, relativo a la persona... relativo a todo. Y transitorio, también. Aunque no nos lo creemos, o lo creemos pero no lo vemos, o lo vemos pero no lo asumimos. Después de la tormenta siempre llega la calma, pero cada uno vive su tormenta a su manera. Para empezar, porque cada tormenta tiene su propio origen, su propia duración y su propia potencia. Y, por supuesto, porque cada uno tiene su propia forma de afrontarla, y sus razones para hacerlo a su manera. Y todas son correctas y todas son erróneas.
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Es curioso cuando ves a alguien que está en un punto, como mínimo, parecido al que estabas tú hace un tiempo, digamos un año. Cuando se había derrumbado todo el atrezzo que formaba el decorado de la que creías que era tu vida, y te encontraste descolocado y con el interior más oscuro y desordenado que la habitación de la niña de The Ring. De hecho, todos (o casi todos) pasamos por ese punto tarde o temprano. Incluso repetimos. Y todos creíamos, o queríamos creer, que no pasaríamos por ahí, o que no volveríamos a pasar. Con las razones más absurdas para creerlo: que si el amor puede con todo, que si con todo lo que hemos luchado es injusto que no sirva para nada, que si se suponía que éramos la pareja ideal, que si con lo que yo te quería y lo que tú me amabas... ¡Pues no! ¡C'est finit! Ahí tienes tu corazón, coge una escoba y llévate todos los cachitos, que ya no lo quiero. Y si más que pedazos lo tienes hecho polvo, usa el aspirador para el coche que te regalé.

Y te vas. Con lo que queda de tu pobre corazón oxidado metido en la bolsa del aspirador, pensando que a ver dónde encuentras tú ahora un pegamento que pueda arreglar ese estropicio, y si podrás dejarlo todo como estaba, o quedarán fisuras que hagan que no sea tan bonito como antes. Pero como la naturaleza es sabia, empieza conviertiendo esa bolsica en un caparazón, como los de los gusanos de seda. Y, sin que tú te des cuenca, los restos de lo que antes era tu corazón, se van arrejuntando solos, para crear uno nuevo, más grande, más potente, más resistente y más rojo. Completamente sano. Y con cicatrices, sí (como temías). Pero que no son puntos débiles, sino refuerzos.
- ¿Y tardará mucho?
- Pues depende, no te preocupes, déjale curarse a su ritmo.
- ¿ Y cómo sabré que ya está curado?
- Lo sabrás y punto.
- ¿Y qué pasa con el caparazón?
- Ya se romperá cuando tenga que romperse.
- ¿Y si se rompe antes?
- No te preocupes, lo mismo aparece alguien que te lo rompe, y te ayuda a curarte mejor. Déjate llevar, que la vida son 2 días y no es cuestión de pasartelos sufriendo.
- ¿Y si no? ¿Y si vuelve a salir mal?
- Pues ya te saldrá otro caparazón más resistente aún, y vuelta a empezar...
- Es que yo no quiero volver a caerme.
- Pues es lo que hay. Sin riesgo no hay emoción, y sin emoción no hay vida. Pero vale la pena arriesgarse. Nos ha jodío si vale la pena...
- Y mientras tanto, ¿qué hago?
- Nada. Limítate a vivir, que no es poco.
- Es que me paso el día preguntándome por qué no ha funcionado, por qué ya no me quiere, por qué se ha curado antes que yo, por qué se ha estropeado todo, por qué los demás son felices y yo no...
- Yo también me hacía esas preguntas. Hasta que una gran amiga llamada Cristina me dió un consejo: cuando te vengan los dichosos "porqués" a la cabeza, oblígate a pensar en otra cosa. Es absurdo que te martirices con tantos "porqués", porque lo único que conseguirás será pasarlo mal, y no llegarás a ningún sitio. Total, ¿para qué? Para nada. No encontrarás respuestas, y aunque las encuentres... tampoco servirá de nada. Cuando estés en ese punto, lleva tu cabeza a otro sitio, vete a tomar algo con tus amigos, da un abrazo a tus padres y diles que todo va bien, ponte a ver la tele, hazte un sudoku, vete al cine a ver una de risa, llámame a mi, que aquí estoy, que los amigos estamos para eso... Y tenía razón.
- Qué fácil es decirlo. Pero no se si tendré fuerzas...
- No las necesitas. Vienen solas. Sólo es cuestión de tiempo volver a estar al 100%. Algunos tardamos más, algunos tardamos menos. Depende del aguante del corazón de cada uno, y del estado en que le quedó el día del Big Bang. Y aunque en esos momentos no ves la luz al final del túnel, está ahí. Ya llegarás, no hace falta tener prisa. No la busques, no fuerces la máquina, no corras para llegar antes. Pero tampoco te agaches bajo tu caparazón a esperar con los ojos cerrados, las orejas tapadas y tarareando canciones tontas para aislarte del mundo. Porque si corres, tal vez aparezca una falsa luz y te caigas por un hueco de ventilación del túnel. Y si te escondes bajo tu caparazón, tal vez la luz llegue antes de lo que esperabas, y no la veas pasar, y te pierdas la oportunidad de tu vida.
- Qué difícil...
- Nadie dijo que fuera fácil. Por eso mismo, no lo compliques más aún. Vive el día a día, y aprovecha el cariño que te ofrecen los tuyos. Como canta Rosendo: "mientras tanto, ya lo ves, seguiremos esperando. Mientras tanto, ya lo ves, ¿qué es lo que podemos hacer?"
- ¿Funciona?
- A mí me ha funcionado.

Así que aquí estamos. He tardado como un año en pasar del lado preguntón al lado sabelotodo. Un año más viejo, pero un siglo más sabio y más fuerte. Y es verdad, hay cosas que, por mucho que te las digan, no las crees, o las crees pero no las ves, o las ves pero no las asumes. Como el final del túnel. Pero todos acabamos saliendo de ahí tarde o temprano. Si queremos, todos. ¿Y ahora qué? Ahora a seguir viviendo, que no es poco. Hoy puede ser un gran día, duro con él...


domingo, 22 de junio de 2008

22/06/2008 Canción y frase del día

Canción del día:


Héroes del Silencio - La Chispa Adecuada (Avalancha, 1995)

Frase / conversación del día:
Peter: Oye, Mort, ¿no tienes supositorios con sabor a fresa?
Mort Goldman: ¡Por Dios, Peter! ¿te los estás comiendo?
Peter: No, me los meto por el culo... ¡pues claro que me los estoy comiendo!

(Peter Griffin, "Padre de Familia")

SI ME ACUERDO, ES QUE ES MENTIRA

Otro domingo más de relax. Otro domingo navegando por la web, esta vez saltando de blog en blog, curioseando las inquietudes de la gente. Como son muchos blogs de mucha gente con muchas inquietudes, si los intentara leer todos no acabaría nunca. Así que me limito a leer la última entrada de un blog y otra entrada al azar entre su historial, y luego busco entre sus links a otros blogs, elijo uno a ver qué me encuentro, y así vuelve a empezar el ciclo. ¿Qué busco? No lo sé. Como dicen en las películas, "cuando pase, lo sabrás".

[Flashback de 7 años: Media Markt, sección de discos. Equipo titular formado por Miriam, Carol, Pilar, Laia, Adrián y Rubén, con Lindo a la cabeza. Se acaba la música, y nadie sabe qué poner. "Ahora vengo", decía en esos casos Adrián. Se paseaba por la sección, y aparecía con un par de discos de autores que ninguno - ni siquiera él - sabíamos ni que existían, y que había escogido porque "me dan buenas vibraciones". Los poníamos... y salían cosas realmente extraordinarias. Cuando Adri se fué, le tomé el relevo... pero no tenía tanta suerte (o tan buen gusto).]

Volvemos al presente. Lo encontré. Como no he dejado un caminito de migas de pan cibernético a mi paso, no sabría rehacer el camino que he seguido hasta este blog, de un tal Gambito. En la entrada elegida al azar (20 de abril), leo: "Aprender, sobre todo, a desconfiar de la memoria. Lo que creemos recordar es por completo ajeno y diferente a lo que en verdad sucedió. Cuántos momentos de un irritante y penoso hastío nos los devuelve la memoria, años después, como episodios de una espléndida felicidad. La nostalgia es la mentira gracias a la cual nos acercamos más pronto a la muerte. Vivir sin recordar sería, tal vez, el secreto de los dioses."(La nieve del Almirante).

Lo más curioso es que hoy, al despertarme, esa idea había sido precisamente lo primero que me había venido a la cabeza. Como en una premonición de que hoy lo leería. Como cuando (hace tiempo que no me pasa), se dibuja en mis pensamientos el recuerdo de una persona de mi pasado al azar, sin ninguna lógica ni motivo aparente, y en menos de 24 horas esa persona llama, o escribe, o me la encuentro en el sitio más inesperado. Una situación demasiado recurrente para que considere que son simples casualidades, y demasiado aleatoria para que me crea "especial" por ello. Lo único que tengo claro es que con Angelina Jolie no funciona.




Pues sí, efectivamente, la memoria es caprichosa. Hace poco leí que a pesar de eso que nos dicen a menudo de que el cuerpo humano es tan maravilloso, y que nuestro cerebro es tan potente... resulta que el cerebro no es tan perfecto como creemos, y no guarda los recuerdos al completo. Es más, cuando recordamos algo, no sólo faltan trozos, sino que esa maravillosa máquina que tenemos bajo el cráneo es muy orgullosa y no quiere reconocerlo, así que lo que no sabe, se lo inventa. Y cuantas más veces recordamos algo, más lo cambiamos. Pues vaya gracia.
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Tampoco es cuestión de ahora poner en duda todo nuestro pasado. Esto no es Matrix... creo. Pero ya no podré ser tan rotundo cuando alguien explica una anécdota del pasado y yo la recuerdo distinta. Porque ahora está claro que no es que uno de los 2 se equivoque. Es que nos equivocamos los 2. (¡Pero seguro que él más!) Y tal vez deberíamos cambiar frases del tipo "espera que piense, que no me acuerdo..." por "espera que piense, que ahora me lo invento..." De hecho, si pensamos en el mismo recuerdo durante mucho tiempo y en repetidas ocasiones, lo mismo hasta sacamos un buen guión para vender en Hollywood.
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Incluso ahora entiendo cuando alguien cuenta algo que cuando pasó no estaba, como si hubiera sido prácticamente el principal protagonista. Es más, creo que hasta a mí mismo me pasa. Tengo recuerdos de la infancia, que como se hablan en todas la reuniones familiares, ya no se si me acuerdo, o me he hecho mi historia en la cabeza juntando todas las versiones de los que lo cuentan.
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Claro que siempe hay excepciones, momentos que te marcan tanto, que son tan trascendentales en tu vida y en la construcción de tu personalidad, que el recuerdo permanece imperturbable en tu memoria, y si luego lo ves en vídeo, te das cuenta de que fué exactamente como recordabas. Como la escena del ventilador de Cancún...

viernes, 20 de junio de 2008

20/06/2008 Canción y frase del día

Canción del día:

The Eagles - Hotel California

Frase / conversación del día:
"¿Cómo no me voy a reír? ¡es una fieshhhhta!"
El niño tonto del anuncio de Ausonia

EL AJEDREZ NO ES PARA MÍ

El objetivo es matar al rey. Para ellos, tienes tus 8 peones, que se mueven de una en una y siempre hacia delante, menos para matar, para lo que se mueven en diagonal. Las torres se mueven tantas casillas como quieras y hacia donde quieras, pero siempre en línea recta. Los álfiles lo mismo, pero en diagonal. Los caballos en forma de L, y son los únicos que pueden saltar a las demás piezas. Y la reina, que es la más mejor, hace todos los movimientos, menos los del caballo. Vale, la teoría me la sé. Pero a la práctica...


A la práctica soy más malo que meterte un mentos en la boca y hacer gárgaras con cocacola. ¿Te crees malo al ajedrez? Juega contra mí. Palmo fijo. ¡Si hasta hice ajedrez como actividad extraescolar, y quedé último! Eso sí, conseguí que el campeón me ahogara al rey.

Es que en el ajedrez tienes que conocer bien a tu contrincante, estudiar sus movimientos, saber qué será lo siguiente que hará y anticiparte... ¿cómo voy a saber su próximo movimiento, si no se ni el mío? Yo para mover, sólo soy capaz de concentrarme en que después no me maten a ninguna, o al menos que la que me maten sea lo menos importante posible... y a veces ni en eso estoy atento. ¡Pero si ni siquiera recuerdo cuál fué mi propio último movimiento! Me gustan los juegos, pero en los de estrategia soy un negao. Ajedrez, Damas, Risk... malo en todos. Yo soy bueno al Parchís (y hasta ahí la lío con movimientos geniales), a la Oca, a según qué juegos de cartas, al Pictionary, al Trivial (sé jugar, otra cosa es que acierte las respuestas), y a los videojuegos de matar sin pensar. Y al Scrabble.

Pero esto de la estrategia no es lo mío. Si decido arriesgar, pringo por lanzao. Si soy conservador, me quedo acorralado y sin posibilidades. Por lento. Y eso de conocer al otro, y entender su estrategia... ¡eso sí que me desespera! Cuanto más rebuscados son sus movimientos, más me desoriento, y así acaban siempre mis partidas. Con lo sencillo que sería que todo el mundo jugara a mi estilo: si hago esto, es exclusivamente porque quiero, y creo que es lo mejor. ¿que qué haré luego? ¡Yo que sé! ¡Pero mueve ya, que me van a salir telarañas en los sobacos! Y por favor, movimientos sencillos y directos, no me vengas con "muevo aquí para que creas que voy por ese camino pero realmente lo que quiero hacer es ir por allí". ¡Nooooooooooooooooooo! Y ni se te ocurra hacer estrategias de esas en que dependiendo de lo que yo haga, irás para un lado o otro, hasta hacer que me desoriente del todo y no sepa ni lo que estoy haciendo... ¡Me va a estallar la cabeza de tanto intentar adivinar qué pretendes! ¡SIMPLIFICA! Si es mucho más divertido si lo haces fácil. Como yo hago, o al menos como yo lo intento. Enroca sólo cuando realmente quieras proteger, y arriesga si realmente quieres ganarme, que además verás que es muy fácil. Pero si enrocas, enroca de verdad. Porque si dejas un resquicio en tus defensas para que yo lo vea e intente aprovecharlo, y hacer la partida más amena y divertida, lo tienes claro. Si haces eso, yo, con mi mente simple y binaria, lo único que haré será imitarte y enrocarme yo también. Ataca y deja atacar, verás que es mucho mejor. Al fin y al cabo, estoy deseando ganar, pero si lo haces tú tampoco me parecerá mal. Me da igual quién diga las 2 palabras mágicas que indican que la partida se ha resuelto.
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Vaya paranoia para ser un simple juego... pero es que hace rato que dejé de hablar de ajedrez. ¡JAQUE MATE!


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domingo, 15 de junio de 2008

15/06/2008 Canción y frase del día

Canción del día :

Tom Jones & The Cardigans - Burning Down the House


Frase / conversación del día:
“La economía está en un periodo de desaceleración, no de crisis y menos de recesión”.
José Luís Rodríguez Zapatero (¿cuánto pagas tú de hipoteca, Pepeluís?)

LAZY SUNDAY AFTERNOON

¡PERREA PERREA! Qué grande Chikilicuatre. Cómo se ha quedado con la España más casposa (como decía la canción, mi querida España, esta España nuestra, esta España vuestraaaaa...) y de paso con toda Europa. Y, hablando de perrear, QUÉ GRANDES LAS TARDES DE DOMINGO SIN NADA MÁS QUE HACER QUE PERREAR Y DORMIR COMO UNA MARMOTA CON NARCOLEPSIA.

El domingo es el día del señor, y se supone que se inventó para regargar tus pilas. Hay que recuperarse del cansancio acumulado durante toda la semana, ligeramente incrementado después de una noche más de sábado de "naaadaaaaaaa, cenar, ir a tomar algo, y prontito para casa que mañana quiero levantarme pronto y aprovechar el día. A las 3 en casita..." los güevos tuyos, otra vez has llegado de día a casa. Y otra vez te has levantado a la hora de comer (en el mejor de los casos), sin saber quién eres, de dónde vienes ni a dónde vas - o más bien a dónde irás después de la meadita de buenos días -, y pensando "quién me mandaba a mí salir ayer, con lo bien que habría estado tumbao en mi sofá viendo la tele". Comes, ves tu maratón de Simpson - Futurama - Padre de Familia, y otra vez al sofá o a la piltra, a aprovechar lo que queda del día. Hay quien dice que eso de levantarse a mediodía significa perder toda una mañana de tu vida, un tiempo irrecuperable... Yo lo llamo invertir una mañana en disfrutar soñando. Todo son puntos de vista.

A media tarde, cuando ya has descansado lo suficiente, o eso crees, ya estás esperando a que de un momento a otro vibre el móvil o zumbe el messenger, lo que significa que ya se ha despertado el primero de tus colegas, y toca hacer algo. Y si no, pues tomas tú la iniciativa y empiezas a pervertirlos a todos para ir al cine, a tomar unas cervecicas, o a casa jefe a echar una timba. Todo cosas constructivas.

Pero hay domingos en que no. Hay domingos en que estás tan cansado, que tienes claro que tú no tomarás la iniciativa de ser el primero en llamar. Y, si tuvieras alguna religión en la que confiar, rezarías todo el día para que todos estén igual de cansados y perros que tú, y hagan lo mismo. Si entras en el messenger, lo haces con miedo a que uno de los que estén conectados digan la temida frase de "bueno, esta tarde, ¿qué? habrá que hacer algo, ¿no?" y ya te embarquen, porque, aunque no te apetezca en absoluto salir, no sabes decir que no. Ni sabes, ni realmente quieres. Aunque eres consciente de que te conviene descansar, que mañana empieza otra mañana de otro lunes de otra semana que seguramente acabarás igual que ésta, pero más cansado. Y ya tienes una edad, y hay que ir echando el freno, te dices, seguido de la graciosa pero certera expresión "con lo que yo he sido...".

Hoy ha sido para mí uno de esos domingos sin salir de casa. Y al caer la noche, después de toda una tarde haciendo vida de ameba, orgulloso de mi productividad y mi aportación del día a la historia de la humanidad, he buscado en internet más casos de gente que se aburre en casa. Como ayer me hablaron de Theo Jansen, un señor holandés que demuestra que el arte es algo más que pelarse de frío - a no ser que te llames McBollo, has tenido que leer como mínimo 2 veces la última frase para entenderla, ¿eh? Es lo que tienen los chistes malos...-, me he puesto a buscar cosas suyas, y la verdad es que este señor sí que sabe aprovechar sus domingos muertos:


Vaya tela, la imaginación que tienen algunos, y lo bien que la aprovechan... Yo por mi parte voy a rematar el día cenando algo y viendo programas de divulgación científica y cultura general (Camera Café y Aída).

Eso sí, el domingo que viene me levanto pronto y aprovecho el día. ¡Ah no, que es el puente de Sant Joan! Pues habrá que hacer algo, ¿no?


viernes, 6 de junio de 2008

06/06/2008 Canción y frase del día

Canción del día:

Green Day - Hitchin' a Ride (Nimrod, 1997)

Frase / conversación del día:

"Los descubrimientos siempre se producen por casualidad... si trabajas lo suficiente para provocarla."
Mario Capecchi, Premio Nobel de Medicina 2007

RAINDROPS KEEP FALLING ON MY HEAD

- ¡Y escribe algo!


Eso me dijo el otro día Eva al salir de su bar después de tomarme algo. Pues sí, hace tiempo que no escribo. De hecho ese mismo día, al llegar a casa, motivado por esa frase de despedida, me puse a escribir... pero como no me gustaba lo que salía, ahí se quedó, entre los borradores. Algún día lo publicaré, pero hoy no es ese día. Hoy toca hablar de días de lluvia...
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(INSTRUCCIONES: escuchar la canción mientras se lee la entrada)

El caso es que ayer, al salir de trabajar, pillé una de estas lluvias espontáneas que tanto abundan últimamente. Y me pilló sin paraguas. Cosa normal, teniendo en cuenta que no tengo paraguas. Pero si no tengo, no es porque me los vaya dejando por ahí olvidados, no... Eso me pasaba antes, cuando los usaba. Lo que pasa es que a fuerza de que me hayan pillado tantas lluvias sin paraguas, pues mira, le he cogido el gustillo a eso de andar bajo la lluvia y empapándome. Me siento más vivo al sentir la lluvia mientras camino, aunque sea como la de ayer, que picaba. Me pone hasta de buen humor. Qué tonteria, ya lo sé. Pero hay quien para sentirse vivo necesita tirarse de un puente atado a una cuerda por los pies, o ir a 200 con su moto, o hacerse un tatoo... yo no, yo con caminar bajo la lluvia tengo suficiente. Cosa muy práctica por otro lado, porque ni me atrevería a saltar del puente, ni tengo moto, ni me apetece que me pinchen con una aguja llena de tinta.

Pero, como tenía que ir a la otra punta de Girona City, tuve que coger el coche. Porque una cosa es caminar un rato bajo la lluvia, que me hace sentir vivo y me relaja. Y otra muy distinta es tener que cruzar la ciudad, y hacerlo andando en esas condiciones. Lo primero es propio de una persona rarita... lo segundo es de una persona agilipollada. Y que yo soy rarito empiezo a tenerlo asumido... ¡pero lo otro son palabras mayores!

Lo de conducir por ciudad cuando llueve, ya es otra cosa. Eso ya no relaja tanto. Más bien al contrario. Porque todos sabemos que igual que el alcohol empeora nuestra capacidad para conducir, la lluvia nos hace más "prudentes". Ya sea porque en la autoescuela nos hablaron de un fenómeno muy peligroso llamado acuaplanning, porque cuando llueve la gente se vuelve más perezosa y coge el coche para cualquier cosa (no sea que te mojes los zapatitos y encojan), porque el sonido de la lluvia contra la chapa y el cristal nos embelesa a todos, o simplemente porque los coches son tan modernos que tienen un sensor que limita el motor cuando llueve, conducir lloviendo es una mieeeeeeeeeeeeeeeeerda: La velocidad máxima de los coches pasa a ser de 20 km/h (los más temerarios), para girar todo el mundo frena completamente el coche, no sea que patine, y para el coche de delante tuyo, ese que va más lento que un caracol deshidratado, los cruces e intersecciones en que él (y luego tú) tiene preferencia se convierten en cedas, los cedas se convierten en stops, los stops en semáforos en rojo, y los semáforos en rojo, al ponerse en verde, le avisan a él 10 segundos más tarde que a tí.

Pero ya hace un tiempo que entendí que enfadarse en ese tipo de situaciones sólo sirve para eso, para estar de mal humor, y es mejor intentar sacarles provecho. ¿Para qué? Para nada, simplemente para practicar eso que dicen de que si nuestro kharma, nuestro xi, o lo que sea ese resplandor que se supone que nos rodea, está formado por energía positiva y azul y brillante y maravillosamente maravillosa, atraeremos cosicas buenas y sonreiremos cual pitufillos corriendo desnudos entre la hierba. Y, en cambio, si esa energía es negativa y oscura y fea y neeeeeeeeegra como el carbón, atraeremos más mal rollo y estaremos siempre con peor cara que Rouco Varela el día que se compró el Interviú y se encontró a su sobrina en la portada.

Así que al mal tiempo, buena cara. Puse música (mi cd mp3 de canciones de buen rollito), relajé los músculos, y pensé: "pues ya llegaré". ¡Y funcionó! Vaya que si funcionó. No sólo tardar más de media hora en hacer apenas 3 km. no me puso de mal humor, sino que además entrené un poquito mi empatía y paciencia hacia los demás (tampoco negaré que algún "vamos hijo miiiiiiiiio espabila" dije, pero menos de los habituales), y me lo pasé hasta bien. Incluso, al llegar a la plaça del Lleó, esa en que hay un municipal agazapado, que cuando ve que hay tráfico, aparece y lo congestiona más aún, me lo tomé con buen humor. Debió sorprenderle, viendo a todos los conductores mirándole con mala cara, expresándole su agradecimiento por complicar un poquito más las cosas, verme a mí sonriendo. Y si hubiera podido leerme el pensamiento, lo habría entendido: "anda mira, los municipales son como esos rotuladores mágicos: si se mojan, pasan de azul pitufo a amarillo Lucho de los Lunnis".


Luego aparqué, y en el corto trayecto entre el coche y mi destino, volví a disfrutar caminando bajo la lluvia. Debía parecer tonto, empapándome y sonriendo (pero lo malo no es parecer algo, es serlo). Es una sensación difícil de explicar, sobretodo cuando te reciben extrañados al verte aparecer chorreando y más feliz que to'as las cosas.
- ¿No sabías que llovía cuando has salido?
- Sí, lo sabía perfectamente.
- ¿Te habías dejado el paraguas en casa?
- Tampoco.
- ¿Es que no tienes paraguas?
- No. Ni ganas.

miércoles, 7 de mayo de 2008

07/05/2008 Canción y frase del día

Canción del día:

Els Pets - Una Estona de Cel (Bon dia, 1997)

Frase / conversación del día:
"¡Vete a tomar por culo ya cabrón que pareces bobo!"
Carlos Rodríguez, my father, diplomático en sus ratos libres, a un conductor que por la nacional frenaba de golpe en todas las curvas que tenían pilingui incorporada. Lo que no se es cómo le dio por decir la palabra "pareces"...

UNA ESTONA DE CEL

Una Estona de Cel. De las pocas canciones de Els Pets que me gustan. Posiblemente la única de su repertorio que realmente me gusta. Aunque tienen muchas otras que si las escucho tampoco es que me dé dolor de cabeza (como me pasa con Camela: es oír esas vocecitas de pito y esas letras absurdas y entrarme jaqueca), no forman parte de esa Banda Sonora de mi Vida que tienes a la izquierda del blog y que voy ampliando poco a poco. En cambio, Una Estona de Cel sí que está en esa lista.

Es de esas canciones que incluiría en mis discos de Ánimo, que son unos discos recopilatorios que hace unos años empezamos a hacer Javi y yo, y que, como se puede deducir por su nombre, incluyen sólo canciones que te alegran el día, te suben la moral, cuando suena la primera canción ya te empiezas a animar, y cuando vas por la tercera ya estás más contento que McGuiver en un desguace.

No es que me sienta identificado con la letra (dale al link y léela, o escúchala en la Canción del Día), porque nunca he vivido una situación así. Pero creo que todos los días deberíamos poder tener nuestra propia estona de cel, ese ratito de cielo que te ha hecho olvidar por 1 minuto, 10, 30 o 1 hora, todos tus problemas, y te has sentido estupendamente estupendo. Cuál es ese momento, depende de cada persona. Desde el cigarrito de después de comer para alguien que esté en proceso de dejar de fumar, hasta tu episodio de los Simpson, que los has visto tropecientas veces pero no te cansas de verlos. Y si después puedes ver Padre de Familia, mejor. O tomarte tu cocacola y tus patatillas con algún colega después de currar. Y si son 2 colegas (o más), mejor. Y si hay Jefenoticias, más mejor que bien. O tu cafelillo de antes de volver al trabajo, que a mí en particular me sabe a gloria. Y si ese café lo haces sentado enfrente de esa persona que tan a gusto te sientes mirándola con disimulo, aunque no te atrevas a intentar saludarla para no estropear la magia, pues mejor. Y cuando das el paso de decir "hola..." y a cambio recibes otro "¡hola!", acompañado de una sonrisa, eso ya es gloria bendita. Momentos que te pasan volando, pero que cuando se acaban te sientes como nuevo. Tampoco pasa nada si tienes más de uno de esos momentos al día, cuantos más tengas, mejor. Pero el mínimo exigible por ley debería ser 1. Es más, deberían hacer una campaña como la que nos bombardea últimamente a todas horas por cortesía de nuestros amados amigos de Hacienda, que dijera algo así como "Tener como mínimo un ratito de cielo diario sigue siendo tu obligación".

Y luego están esos otros momentos, los que no tienes cada día, y si los tuvieras tampoco los valorarías, pero que hacen que un día en concreto sea más especial de lo que imaginabas, aunque no se convierta en el mejor día de tu vida. No hace falta que te toque la lotería, pero puedes encontrarte un billete de 10 euritos en ese pantalón que hacía un año que no te ponías. No hace falta que asistas al mayor espectáculo del mundo, pero puedes sorprenderte al ver una peli que no esperabas que te gustara (como me pasó el domingo con Iron Man). O puede pasar que llegue tu sobrina pequeña a casa de tus padres y lo primero que haga sea subir corriendo a tu habitación a verte a tí. O encontrar en el e-bay ese DVD que perdiste hace tiempo y está descatalogado. Y aunque finalmente te hayan superado la puja, la ilusión momentánea por recuperarlo no te la quita ya nadie (por cierto, si a alguien le sobrara una copia de Amanece que no es Poco, de José Luis Cuerda, encajaría perfectamente en un hueco de mi estantería).

Es casi medianoche, y hoy ha sido un buen día. A mediodía me he relajado viendo los Simpson y Padre de Familia (incluso el principio de Sé lo que hicisteis). He tenido mi estona de cel del cafelillo de las 3:45, y he subido a la oficina tarareando precisamente (pa' mis adentros, por supuesto) Una Estona de Cel. He estado con Ota viendo la primera parte del Madrid - Barça, aunque la verdad es que no he podido ni meterle caña, de lo soso que estaba siendo el partido y el poco ambiente (más bien nulo) que había en el bar. Además, aunque un resultado de 4-1 siempre lo disfrutas, mis colegas ya saben que lo único por lo que miro de vez en cuando el fútbol es por estos momentos de cachondeo, ya sea estando en el lado humillador o el humillado. Sigo pensando que si me fuera a vivir a Madrid, no tardaría ni 2 días en hacerme del Barça...

Y, como momento especial no-rutinario (aunque anunciado hace días), ahí queda este, precisamente relacionado con el Madrid-Barça:




Lo siento nenes, sabéis que tenía que ponerlo... De todas formas, tampoco era para tanto... ¡Qué cosa tan tonta, con el bombo que le habían dado!

Y bueno, para acabar, ahí queda el tracklist de Ánimo, vol. 1, que lo hicimos en el 2000 y acabo de encontrarlo entre ese montón de CDs que aún tengo que ordenar, con sus correspondientes vídeos del Youtube:






Bloodhoung Gang - The Ballad of Chasey Lain (Hooray for boobies, 1999)






Lenny Kravitz - Fly Away (5, 1998)






Foo Fighters - Monkey Wrench (The Colour and the Shape, 1997)






Gob - Paint it Black (versión de los Rolling Stones)






The Proclaimers - I'm Goona Be (500 Miles) (Sunshine on Leith, 1988)






Kula Shaker - Hush (Kollected, the Best of Kula Shaker)






Bloodhoung Gang - Three Point One Four (Hooray for boobies, 1999)






Len - Steal My Sunshine (You Can't Stop the Bum Rush, 1999)






Liquido - Narcotic (Liquido, 1999)






Los Piratas - My Way (Fin de la Primera Parte, 1999)






Maná - Clavado en un Bar (Sueños Líquidos, 1997)






Liquido - Doubledecker (Liquido, 1999)






The Ramones - I Wanna Be Sedated (Road to Ruin, 1978)






The Foundations - Build Me Buttercup (B.S.O. Something About Mary)






Savage Garden - The Animal Song (Affirmation, 1999)






Save Ferris - Come On Eileen (It Means Everithing, 1997)






Silverchair - Ana's Song (Open Fire)(Neon Ballroom, 1999)






Supergrass - Alright (I Should Coco, 1995)






Bates - Independent Love Song (versión de la de Scarlet)






The Presidents of the USA - Video Killed the Radio Star (Pure Frosting, 1998)

Y acababa con Soy una Máquina de Hasé el Amó, de Mojinos Escozíos (En un Cortijo Grande El Que Es Tonto Se Muere De Hambre, 2000), pero de esta no he encontrado nada en el Youtube. Sin duda, fué la banda sonora de mi año 2000, en mi Peugeot 205 XLD negro que iba parriba y pabajo escuchando el CD este...

viernes, 2 de mayo de 2008

02/05/2008 Canción y frase del día

Canción del día:

Blur - Best Days (The Great Escape, 1995)

Frase / conversación del día:
"¿Pero no me decías que me querías? ¿pero no me decías que llegarías a las 2? ¿pero no me decías...? no me decías... ¡No medecías ni la pena!"
Millán Salcedo, 01/05/2008 entrevistado en "Balas de Plata"

EL SÍNDROME DEL HOMBRE COLUMNA

Están el Hombre Lobo, el Hombre Invisible (o la versión cutre: El Hombre sin Sombra), ¡e incluso el Hombre con Rayos X en los Ojos! También el Hombre Elefante, el Hombre de la Máscara de Hierro, el Hombre que Sabía Demasiado, el Hombre Bicentenario, el Hombre que Nunca Estuvo Allí (¿dónde?), el Hombre que Mató a Liberty Vallance, el Hombre que Susurraba a los Caballos y el Increíble Hombre Menguante. Y qué decir del Hombre Araña (Spiderman), el Hombre de Acero (Ironman, si no has visto ningún anuncio es que no ves la tele), y también, para los más frikis, el Hombre Radioactivo. ¡Y el Hombre del Tiempo! (el de La Sexta es un showman, con frases como y hasta aquí la previsión. Si no les ha tocado la lotería, tóquense ustedes mismos o podría contarles más cosas, pero como no me pagarían más por ello, no lo hago.

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Pero las Noches y la Fauna Nocturna no serían lo mismo sin...

¡EL HOMBRE COLUMNA! ¿Qué quién es el Hombre Columna? YO SOY EL HOMBRE COLUMNA. Y tú. Y tú. Y también tú. Y todos los que salimos de fiesta y nos metemos en locales en los que cualquier parecido entre el numerito que hay en la placa de Aforo Máximo y el número de personas en el interior, es pura casualidad, pero vamos a pasarlo bien con nuestros amigos sin molestar a los demás.

Todos esos locales están llenos de Hombres Columna. Lo explicaré con un ejemplo, que describe al Hombre Columna y a su más acérrimo y mortal enemigo: aparece el típico payaso (es el acérrimo y mortal enemigo) que, para demostrar a las chatis del local, o a sus colegas, o a las chatis de sus colegas, que es un tipo duro, elije un sitio al azar del local, les pone cara de “tranquilos, que yo sé de la vida nocturna, ya veréis cómo consigo espacio justo allí...” y para allá que va. Elige a un Hombre Columna (fácil de identificar: en su estado inicial, o estado de reposo, los Hombre Columna solemos ser tíos que aparentemente están tan tranquilos con sus colegas, con su cubatilla y (opcional) su cigarrico, y sin meterse con nadie), se abre paso a empujones hasta ganarse la espalda del Hombre Columna, y empieza su ataque, sublime pero intenso, de 3 fases como máximo:

FASE #1. Incursión: Espalda contra espalda, el elemento incursor - en adelante llamado El Imbécil de Turno o El Payaso - empieza a empujar levemente, incrementando progresivamente la presión. El Hombre Columna no da signos de percatarse (pero se percata). Los más débiles (Nivel D-Amateur) ceden con facilidad (sobretodo si están hablando con una chati y eso les sirve de excusa para acercarse más a ella), pensando que bueno, que el pobre orangután sudado de detrás suyo también tiene derecho a estar allí. ¡Error! Para empezar, los orangutanes sólo tienen 3 hábitats naturales: la Selva, el Zoo y el Gimnasio. Todo lo que no sea eso, es antinatural (vale, también pueden estar en el sofá de su casa viendo Gran Hermano o Pressing Catch). Pero es que además, cuanto más cedas, más espacio quieren. Si se lo pones fácil, no se conformarán con tu espacio, querrán también el de tus amigos, que te mirarán con cara de “pero tío, no te dejes empujar por el capullo ese”. Un Hombre Columna como yo, con varios años de experiencia, aguanta firme en su puesto, sin ceder, pero sin demostrar que nota su presencia. Como si el que le empuja fuera un Tiranosaurio. Todos hemos visto Jurassic Park: si no te mueves, el Tiranosaurio no sabe que estás ahí. ¿A que si estuvieras tan tranquilo y de repente, un Tiranosaurio se apoyara en ti, no te moverías? Pues con los garrulos estos, lo mismo. Si tienes suerte, El Payaso se cansará, y se irá en busca de otro Hombre Columna más facilón. Pero en condiciones normales, amigo Hombre Columna, aguanta impasible, aguanta, que esto sólo acaba de empezar...

FASE #2. La Torre de Pisa: El Imbécil de Turno no desiste en su afán por robar el espacio vital, el territorio, el aire y la dignidad del Hombre Columna. Y empieza su plan B. Si no puedes con tu enemigo, apóyate en él. Lentamente, el ángulo de la espalda del individuo en cuestión respecto a la horizontal empieza a variar. De los 90º, va inclinándose lentamente hasta llegar a los 100º – 110º. Por supuesto, ello implica que todo el peso de su sudado cuerpo apoyará directamente en el Hombre Columna. Cabe destacar que para esta fase, es de gran utilidad que el Hombre Columna sea así como menos alto que el Imbécil de Turno. Si no, no funciona. Un Hombre Columna de Nivel C-Medio (más experiencia y aguante que el Amateur, pero sin ser profesional), cederá con honor. Cuando note que el Imbécil de Turno ya está cómodo apoyado en su respaldo (la espalda del Hombre Columna), hará como que le dice algo a su colega de al lado y se librará del peso de atrás. Estás cediendo tu espacio al orangután, sí. Pero con dignidad. Y con un poco de suerte, perderá el equilibrio. Yo personalmente nunca he conseguido que se caiga, pero sí que se asuste y ponga más cara de tonto aún de la que tenía al nacer. Además, con esta táctica, te ha robado el espacio, pero lateralmente, así que el de tus amigos no peligra. Como mucho, el del que tienes justo al lado, pero entonces empieza para él la Primera Fase del asedio, y ya no es problema tuyo. Si eres un Hombre Columna de Nivel B-Profesional, y también te niegas a ceder ahí, el secreto está en separar un poco los pies, apoyarte bien en el suelo, y mantener tu espalda a 90º. Incluso puedes llegar a ponerte tú a 100º-110º. Esto es divertido, porque entonces, al ritmo de la canción que esté sonando, empieza el Juego del Balancín (no hace falta que lo explique, dejad volar vuestra imaginación). Como en la Primera Fase, pueden pasar 2 cosas: o el Imbécil de Turno se va en busca de otro Hombre Columna al que dar por saco, o sigue con el Juego del Balancín (si esto se alarga mucho, es probable que el Payaso sea rarito y esté disfrutando. Si tienes alguna sospecha sobre ello, es muy digno ceder), o empieza la última y definitiva fase.

FASE #3. El Ataque Masivo: Como recurso final, el Payaso continúa su apoyo encima del pobre Hombre Columna, pero lo perfecciona. Con cada cambio de ritmo o canción, varia el punto de apoyo, alternando entre derecha, izquierda y centro de la espalda del Hombre Columna. También puede empezar a hacer saltitos con sus colegas como si fueran hooligans de 17 años por Lloret de Mar (ataque más agresivo y directo, y que enfada más aún al Hombre Columna). Él cree que esta arma es definitiva, y que el idiota que inútilmente se resiste a ser invadido, está a punto de ceder. Y si el Hombre Columna es de Nivel B–Profesional, posiblemente ceda. Pero un Hombre Columna de Nivel A–Experto, como yo, no cede. Es más, sonríe. Está a punto de ganar. Y es que es el momento del contraataque. El Hombre Columna es multifunción, es decir, mientras estaba resistiendo el asedio, ha estado calculando dimensiones y geometría del Imbécil de Turno... y ya sabe dónde están exactamente sus riñones. Los 2. Tiene una valiosa información, y sabe usarla. Si el Payaso se apoya en el lado derecho del Hombre Columna, éste, rápidamente, haciendo como que baila, tira hacia atrás su codo derecho, directo al riñón izquierdo del Payaso. Toma ya. Sufre. Si el Payaso cambia al lado contrario, el Hombre Columna retira su ariete derecho y coloca el izquierdo. Otro punto para el Hombre Columna. Y si el Imbécil de Turno se apoya en el centro: ataque múltiple a los 2 riñones al mismo tiempo. No hace falta decir que si el Payaso está usando la variante de saltitos con los colegas... le duelen más los contraataques. Rápidamente deja de saltar. Es una técnica infalible. Es cuestión de tiempo que el Payaso ceda, porque estaba tan enfrascado en apoyarse en el Hombre Columna, que no ha calculado dónde estaban sus riñones para requetecontraatacar. Además, el Hombre Columna es cauto y prudente, y ha dejado de alternar su apoyo en el elemento incursor, para no dejar sus riñones al descubierto. También es útil, en las 3 fases, ir gritando, como quien no quiere la cosa ¡Payaso! ¡Gilipollas! o ¿Pero cómo eres tan tonto? Él lo escucha y no puede demostrar que se lo digas a él. Tus amigos lo oyen y te ven la cara, y saben a quién te refieres. No es muy efectivo, pero te ríes un montón, y te hace la lucha más amena.

¡Victoria! ¡El Payaso se va! Pero estas batallas tienen consecuencias para todos. Después de este Payaso en seguida vendrá otro. Y otro. Y otro. Y así toda la noche. Y a cada Payaso que llega, el Hombre Columna se pone de más mal humor. Al final de la noche, ha ganado, no le han quitado el sitio. Pero se va a casa de una mala ostia... es como Bruce Banner después intentar hacer un cubo de Rubik con la ayuda de Enrique del Pozo.
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Y por supuesto, los peligros para el Hombre Columna no se reducen al Imbécil de Turno que quiere apoyarse en ellos. No. También está La Locomotora (Cuidao que voy y vengo lanzada, o te quitas o te quito, y si te resistes, te grito Gilipollas). Está El Simpático Rural (¡Anda! Aquel es colega mío. Alargo el brazo y le saludo con una colleja aunque haya 3 personas entre él y yo). El Chayanne / La Shakira (Me gusta bailar como si fuera sexy y me creo que estoy sol@ aquí y la pista es mía). La Acomodadora (Yo soy yo y mi circunstancia. Y mi circunstancia es un cigarro que llevo por delante, o te quitas o te quemo) - combinable con La Shakira - . El Rockstar (quiero un cubata y hay algunas personas entre la barra y yo. Me tiro encima de ellos como si estuviera dando un concierto y ellos fueran mi fiel público, y ya se irán apartando). La Bolsos (no hace falta describirla). El Hippie-mochilas (tampoco hace falta). El / La Exorcista (tengo una bebida en la mano, pero en vez de bebérmela los iré bendiciendo a todos con ella: In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti). L@s Cavernícolas (grupos de entre 3 y 10 personas que cuando suena una canción que les gusta se ponen a saltar como si hubieran descubierto el fuego). Y un sinfín de Fauna Nocturna que, la verdad, todos juntos son minoría con respecto a los Hombres y Mujeres Columna... pero aún siendo minoría, molestan a todo Dios. Además, son altamente contagiosos... ¡y se contagia por el aire! Cuando un Hombre Columna está muy a menudo en contacto con ellos, está expuesto a una fatiga que le hace correr el peligro de corromperse y pasarse al lado enemigo. Sí amigos, me temo que el Hombre Columna está en peligro de extinción.

Tenemos que unirnos todos los Hombres Columna para resistir. Empecemos pues. Pero, como lo cortés no quita lo valiente, y el Hombre Columna es humilde y honorable, antes de empezar la batalla, ahí van mis mejores deseos para todos los elementos hostiles al Hombre Columna: Así se rompan el tobillo un día y nos dejen salir de fiesta tranquilos durante unos meses.

Se nota que ayer salí, ¿verdad?

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