jueves, 25 de septiembre de 2008

25/09/2008 Canción y frase del día

Canción del día:

Muse - New Born (Origin of Symmetry, 2001)

Frase del día:
- ¿Qué pasa, macho?
Carlos Rodríguez, my father, al príncipe Felipón de Asturias

miércoles, 24 de septiembre de 2008

SI CUANDO YO DIGO QUE ERES GILIPOLLAS, QUÉ RAZÓN QUE TENGO...

En tiempos de crisis, las administraciones de lotería se forran. Somos así de tontitos. Se nos desmonta el tingladito, llevándose por delante nuestros sueños de fortuna y riqueza, pero pretendemos que el destino, o la providencia, o Dios, Alá, el Dalai Lama, Tom Cruise, o cualquiera de esos seres superiormente maravillosos y maravillosamente superiores que se supone que están ahí arriba velando por nosotros (yo más bien creo que, si están - dudo que exista hasta Tom Cruise - , lo que hacen es descojonarse de lo burros que somos), nos diga "venga tontorrón, deja de sufrir ya, que era broma. Toma, tropecientos millones. Disfrutalos. Y restrégaselos a todos tus amigos y vecinos por la cara". Por eso, empezamos a echar loterías, quinielas, bonolotos, euromillones (que cada viernes tiene bote, qué casualidad), sietetrentaynueves, y todo lo que nos pase por delante prometiendo, por un módico precio, el fin a todas nuestras preocupaciones.

No podemos remediarlo, el ser humano es así. Iluso y gilipollas.

Por suerte, en momentos así, aparecen grandes altruistas mediáticos que, cuando creíamos que también el azar nos había dado la espalda, y estábamos a punto de ir a por el cieguito de la ONCE a reprocharle que era mentira eso de "venga señor, que éste es el que toca", aparecen por la tele para decirnos que aquí están ellos para acabar de una vez por todas con nuestras penurias, a cambio sólo de una pequeña gestión, fácil y barata.

Ahí están los de Movistar, que regalan 45.000 € cada día a uno de los que envían PASTON a no se qué número. También podríais haber pensado en no dar ese dinero, y, por el mismo precio, bajar un pelín las tarifas para todos vuestros fieles. ¿No erais vosotros los que presumíais de una especie de comunismo mediático con vuestro "como somo más, pagamos menos"?

O los señores de Orange, que si recargas tu móvil en no se qué fechas, te regalan un 30% adicional... ¿y por qué no os quedais ese dinero, y lo usáis para poner unos precios menos abusivos a los usuarios de tarjeta?

Y no podían faltar los amiguetes de Apenas3, que ya directamente te pagan la hipoteca. Por el mismo precio, ¿no podríais pagarle el finiquito al lumbreras que tenéis contratado para diseñar esas maravillosas animaciones publicitarias, y en qué momentos nos la meteis (la campaña) sin piedad y a traición? Con la última, la de Sexy Money, donde te aparecen billetes cayendo del cielo que te tapan toda la pantalla, se han superado. Ya sólo les queda ponernos el audio de las series, y que las imágenes sean sólo publicidad.

Pero no se de qué nos extrañamos, si cada vez está todo el percal más podrido, y nos conformamos. Nos gusta que nos mangoneen así. Ya aparece el Doctor Beltrán en una supuesta campaña de concienciación de los conductores (en Apenas3, cómo no), y nos cuela que para combatir el sueño al volante, está muy bien eso de descansar cada cierto tiempo, y beber agua... pero donde esté una buena Coca-Cola (no sale la marca, pero ya se ocupan de que todos la identifiquemos), que se quiten el resto de remedios de la abuelica... Este señor, que en vez de un Código Deontológico y un Juramento Hipocrático firmó un Código Odontológico y un Juramento Hipotético (o Hipócrita), seguro que luego llega a casa y reenvía a todos sus contactos uno de esos powerpoints que nos avisan de que si bebemos Coca-Cola, acabará siendo ella la que nos digiera a nosotros desde dentro.

Siempre Apenas3. Luego tienen los webs de proponernos entrar en diseloaolmedo.com y que les propongamos ideas. Deben de tener la paginita ya saturada de quejas, pero luego lo venderán como que su campaña ha sido un éxito. Y ya estoy deseando que emitan su serio, riguroso, y nada alarmista programa sobre seguridad en los aviones. Promete. Lo mismo en medio del programa van saliendo animaciones a pantalla completa y a todo color anunciando para el siguiente sábado el estreno mundial en exclusiva de Viven o Aterriza como puedas.

Pero me estoy yendo por las ramas. El tema era cómo nos gastamos lo poquito que nos queda en el bolsillo en loterías y campañas de SMS. Yo por mi parte, seguiré negándome a entrar al trapo. Haré alguna quinielita de vez en cuando, siempre a medias con alguien, donde el verdadero objetivo es ver quién se equivoca más. Algún euromillón (1 al año, más o menos) con esos euritos sueltos que te pesan en el bolsillo y te gritan "gástame, gástameeeeee". Y, como cada año, un décimo del gordo acabado en 27, y alguna participación del camarero de turno que te atiende con sonrisa (¡camareros del mundo: uníos, sonreíd, y arruinarnos a todos!), o el niño que te pide que le ayudes a irse a final de curso una semanita a tomar pol saco.

Hay que ir asumiendo que, mucha lotería y mucho sorteo para hacernos ricos, pero aquí, el único que se va a ir de turismo espacial gracias a la lotería es un señor de Sort. ¿Por comprar lotería? No, por venderla.


Y si alguien sigue pensando que no es tan mal idea, y que total, por mandar un SMS tampoco se pierde nada, sólo puedo dedicarle esa gran frase, que ahora mismo no recuerdo si es de Martes y 13 o de Los Morancos, que decía algo así como:




CUANDO YO DIGO QUE ERES GILIPOLLAS, QUÉ RAZÓN QUE TENGO.






-

Si es que ya va siendo hora de que nos dejemos de tonterías, matemos a los pajaritos de nuestra cabeza, y tratemos de ser felices a nuestra manera. Y no como nos indiquen. Además, ¿no nos dicen que cualquier día el Acelerador de Partículas fallará, saldrá ese famoso agujero negro incontrolado, y nos iremos todos a la mierda? ¿Para qué enviar mensajitos y confiar en la suerte? Si aunque nos tocara cualquiera de esos supuestos premios, no nos daría tiempo a cobrarlos, y mucho menos a disfrutarlos. Eso sí, al menos no tendremos que aguantar al día siguiente a los contertunianos y expertos de Apenas-3 o los de Te-la-h(c)inco explicándonos las claves del fin del mundo, con publicidad incrustada de "bájate el fondo de pantalla del Big Bang por sólo 2 SMS", y leyendo debajo de la pantalla "AP3 Yo ia zabia q st iba a psr. Viv la Pntoja y sus patillas. Paki t kiero 1 jartá".

lunes, 11 de agosto de 2008

11/08/2008 Canción y frase del día

Canción del día:

Frase / conversación del día:
"Déjame hablaaaaaaaaaaaaaar"
Fernando Arrabal, chamán del Mineralismo

DECISIONES CON TAMBORES DE FONDO

Manolo el del Bombo ha alquilado un ático muy cuco y acogedor, recién reformado y con estupendas vistas, para ensayar con su entrañable bombo.

Me alegraría por él, es un personaje de nuestra historia moderna, casi tan importante como Joselito o Cañita Brava y, puesto que he crecido viéndole a todas horas por la tele, le he cogido un cierto cariño... Pero es que el ático lo ha ido a alquilar dentro de mi cabeza. Y el tío está todo el rato dale que te pego con su bombo. Día y noche. Sin parar. No hay forma de ponerse a ver la tele, o a comer con tranquilidad, o a hacer el perro y memorizar el techo, sin tener al tío encima, dando pol saco (es de mala educación decir culo).




¡Boum Boum Boum BOUM BOOOUMMMM!

-

-

Así no hay quien se concentre.

El ritmo que toca es sencillo. Un estribillo tan absurdo como repetitivo y odiosamente pegadizo. Como el mierdoso reaggeton de la gasolina. Y el mensaje que da, en código morse, viene a ser: Señores, hemos llegado a la montaña rusa... pero ¡oh sorpresa! ¡estamos subidos en otra atracción! ¿Y ahora qué? Lo que faltaba. Bastante difícil era ya tomar una decisión (teniendo en cuenta que el hecho de no subir también sería una decisión), y encima esto... ¡BOUM!

¿Son compatibles? ¿Podemos subirnos a una sin bajarnos de la otra? Ahora mismo parece que sí. ¡BOUM BOUM! Parece que, justo antes de la primera curva, los dos raíles van paralelos y muy juntitos. Podríamos probar a poner un pie en cada vagón, e ir subidos en las dos al mismo tiempo, con música de circo. Tatatara tatata tatara, tatatara tatata tatara... Como en las pelis. Parece fácil, es cuestión de equilibrio. Pero... ¿y si llega un momento en que se separan? ¿En cuál seguiremos? O lo mismo se separan tan de golpe que nos quedamos en el medio, sin ningún pie apoyado, o se separa una y, al perder el equilibrio, también nos caemos de la otra. En ambos casos, el ostión sería de campeonato. ¡BOUM!

Por otro lado, si no subimos, ¿es probable que tambien acabemos bajando de la otra? Por supuesto. ¡BOUM BOUM BOUM! ¿Y de verdad el miedo es perder lo que ya tenemos, o es la forma que tenemos de exteriorizar los miedos y demonios que ya teníamos? Porque si ya estamos subidos en esa atracción (o tren, o nube, o como queramos llamarlo), no deberíamos tener miedo a caernos. ¡BOUM! Los típicos argumentos de "si es un [palabra censurada por ser demasiado pronto para utilizarla tan a la ligera] puro / verdadero / sincero, no se romperá", "dos años y medio pasan volando", o "será muy bueno para el futuro, también para el suyo" no tardan en aparecer. Es más, tal vez sea positivo y todo, para no precipitarnos. ¡BOUM! Y no sería la primera vez que nos precipitamos, que nos conocemos... [redoble de tambores y...] ¡BOUM!

Juntando todos los posibles (que no seguros, pero sí muy probables) beneficios a un lado de una balanza imaginaria, y todos nuestros miedos al otro, deberíamos saber hacia qué lado se decanta... ¡BOUM!
-
Aprenderemos inglés <--> Al principio será muy difícil entender y hacernos entender. Y no tendremos a nadie al lado para hacernos de traductor
Volveremos sabiendo mucho de estructuras <--> Pero solos ante el peligro, y sin periodo previo de aprendizaje. Es decir, aprenderemos a ostias
Ganaremos bastante dinero <--> Viendo otros sueldos de gente que va allí, tampoco será tanto, y más teniendo en cuenta el sacrificio que haremos
Conoceremos nuevas culturas y formas de vivir <--> Será duro aclimatarse
Abu Dabi Mola <--> Trabajar 6 días a la semana, no tanto
Nuestro currículum valdrá mucho más después de eso <--> ¿Hasta qué punto? Lo mismo no sube tanto su valor...
Estamos fuera del país durante la crisis, y volveremos con un gran valor añadido, y con el puesto de trabajo garantizado en la misma empresa. No necesariamente en la misma oficina, así que seguramente habrá que buscar nuevo trabajo, pero de hecho, esa es la idea. Si al volver tuviéramos que seguir igual que estábamos, entonces sí que no valdría la pena. Además, también si nos quedamos, en plena crisis, será duro, y podemos quedarnos en la calle... <--> Otra vez buscar trabajo al volver... ya va siendo hora de asentarse un poco ¿no? Y si nos quedamos, siempre hay trabajo. Siempre
Nuestra vida normal nos esperará aquí, la gente no se irá <--> Pero todo se enfriará. Y les echaremos mucho de menos a todos
Somos capaces de llevar esto que acabamos de empezar durante un tiempo a distancia, y podremos hablar cada día, sólo son 3 horas de diferencia horaria <--> Pero no es lo mismo, sin contacto real no es lo mismo. Y lo frenamos justo en su momento más dulce <--> Nos veremos cada 2 meses, tampoco es tan poco <--> Será duro. Y para ella, más <--> pero será muy bueno para el futuro. Para nuestro futuro. Tendremos toda la vida por delante para compensarlo con creces

Lo ponemos todo en la balanza y... ¡no es una balanza! ¡es un balancín! ¡BOUM BOUM BOUM BOUM BOUM! esto no para de subir y bajar, ahora arriba los supuestos beneficios, ahora arriba los seguros miedos. Y no se equilibra, va oscilando sin parar, y cada vez más rápido. ¡BOUM! Aunque sí que parece que se decanta más para el lado verde que para el rojo... Y, de fondo, Manolo con su Bombo y su estridente ¡BOUM BOUM BOUM BOUUUUM! que no para de sonar.

Como no soy Rappel, ni Aramis, ni ganas, no puedo ver el futuro. Así que no tengo ninguna forma de responder a todas las preguntas que aparecen a cada ¡BOUM! ¿Vale la pena? ¿seré capaz de sobrellevarlo todo si me voy? volveré cambiado... ¿eso es bueno o malo? Y si me quedo, ¿me quedará la espinita? ¿pasaremos airosos la crisis de la construcción? ¿enfriaremos las cosas si me voy? ¿las quemaremos si me quedo? ¿conseguiré, si me voy, mantener la llama que tan fácilmente hemos encendido, y que tanto calor nos da ahora? ¡BOUM! ¿trabajo o amor? No es tan sencillo, si lo fuera, sería mucho más fácil decidir. ¿hay una decisión correcta, o las dos lo son? ¿o ninguna lo es? La respuesta a todo es NO LO SÉ. Y el tiempo se agota. Y esta vez, posiblemente por primera vez en mi vida, el dejar pasar el tiempo y que todo fluya por sí solo no es una opción. Jodido Destino, cómo te gusta estresarme. BOUM BOUM BOUM BOUM BOUM BOUM...

¡MANOLO, DEJA YA DE JODER CON EL BOMBO!

jueves, 31 de julio de 2008

31/07/2008 Canción y frase del día

Canción del día:


Fastball - The Way (All the pain money can buy, 1998)

Frase / conversación del día:
- ¿Qué pasa, macho?
Carlos Rodríguez, my father, al príncipe Felipón de Asturias

VÉRTIGO

VÉRTIGO: Sensación de inseguridad y miedo a precipitarse desde una altura o a que pueda precipitarse otra persona.



El vértigo es el mal de alturas. El mareo que te entra cuando la caída que te espera si das un paso en falso es del cagarse. De las de “¡ostia, qué ostia!”. Ese es el vértigo malo. Pero también existe un vértigo bueno. Bueno, 2. Uno, la peli de Hitchcock. El otro viene a ser como la sensación que tendrías si tuvieras ante ti la montaña rusa más grande y emocionante que jamás te hayas imaginado. Tan impresionante y al mismo tiempo tan lejana que nunca podrías acceder a ella, pero que tienes claro que si tuvieras la ocasión de subirte, lo harías sin dudarlo.


- No te atreverías.
- Y un mojón, claro que me atrevería.
- No se yo, no te veo capaz.
- Anda vete al peo


-
Pero un día, un señor con traje y corbata, como los que llevo puestos ahora mismo en el tren de regreso a casa - nunca me siento cómodo con esta ropa, no va conmigo. Yo soy más del rollo “informal y despreocupado, natural y sencillo, ajeno a todas las modas y estereotipos”, que suena muy auténtico, pero que realmente significa abrir el armario, coger el pantalón de la primera percha, y la primera camisa, camiseta o polo que pilles, y hala, vístete que llegas tarde - , pues eso, un señor tan elegante que no puedes desconfiar de él (o sí), te ofrece un ticket para subirte a una de esas montañas rusas. Y te dices: "po fueno, po fale, pos total, es la oportunidad de mi vida, no la voy a desaprovechar". Vas para allá, muy gallito tú, camino a la montaña rusa más grande y emocionante que etc. etc… hasta que, cuando tuerces la primera esquina, y aparece al fondo, todavía lejos pero que ya empiezas a ver lo descomunal que es, te entra como un dolor de barriga. Ése es el vértigo.

- Ay ay ay, sí que es grande, sí. Ay ay ay a ver si va a ser demasiado para mí. Ay ay ay voy a reírme pero es que estoy cagadito…
- ¿Lo ves? Ya dudas.
- Nooooooooooooooooo.
- No poco, que te he oído. Te lo dije.
- Tú qué vas a decir, tú que vas a decir…

Y sigues tu camino, firme y decidido, sin mostrar miedo, para que el pesimista machacón que aún no has conseguido matar del todo no te toque la moral. Pero el tío no se calla, y cuanto más te acercas, más claro le oyes.

- ¡Toc toc!
- ¿Qué quieres ahora, cansino?
- Nada, nada,… sólo que… ¿no crees que está un poco lejos?
- Bueno, un poco sí. Pero tampoco tanto. Para eso se inventaron los aviones y el interné.
- Ya pero… que te subes sólo ¿eh? Lo mismo te viene grande…
- Lo sé, pero vale la pena. Y tampoco es para siempre, luego me bajaré y volveré con los míos.
- Mira que las cosas pueden haber cambiado cuando bajes. Mira que lo mismo no es gratis, que lo mismo luego tienes que pagar un precio.
- Que noooo, pesao
- Mira que las ventajas no son tantas como creías.
- Lo se, ya lo veo. Pero aún así, lo voy a intentar…
- ¿Y si te arrepientes cuando ya estás arriba?
- Pues me bajo.
- No podrás.
- Que sí, que puedo bajarme cuando quiera. Lo pone aquí, en el ticket, entre lo de “hay trenes que sólo pasan una vez en la vida” y lo de “viva una experiencia inolvidable”.
- ¿Y no sería un fracaso si te bajaras?
- … estoooo, … no… bueno… no se… ¡que no! Que eso da igual, que tampoco me voy a bajar.
- Tú mismo, tú mismo…

De hecho, aún no he llegado ni a mitad de camino hacia la montaña rusa, y ya tengo la primera recompensa: ¡1 día en París a gastos pagados! A cambio de sólo 2 o 3 horas de mi ¿valioso? tiempo intentando demostrarle a un señor entrevistador que, aunque mi inglés esté más oxidado de lo que pensaba, lo puedo arreglar. Que soy capaz de enfrentarme a la construcción de 4 torres de oficinas de trentaynosecuantas plantas durante 2 o 3 años. Y que voy a hacerlo bien.

Y, si se lo demuestro, luego tendré que demostrarme a mí mismo que 2 o 3 años pasan volando. Que aunque sólo podría venir con los míos 15 días cada 6 meses, vale la pena. Que también podrían venir ellos a verme. Y escaparme algún fin de semana, pagándome yo el billete. Que con lo que ganara, que aunque no es poco, no es tanto como decían al principio, al volver tendría medio piso pagado (si fuera capaz de ahorrar, que esa es otra...). Que es la mejor manera de seguir en lo que me gusta, sin aguantar la mierda de crisis ésta, y encima volvería con un currículum del cagarse. Que, como pone en el ticket, trenes así sólo pasan una vez en la vida. Buff qué bien suena todo, pero sólo pensarlo marea…

Se acerca el día, y el vértigo aumenta. Pero el optimista simpático y trabajador que está substituyendo al pesimista cabrón que antes vivía en mi cabeza (y que de vez en cuando vuelve con la excusa de que se le olvidó una cosa, pero realmente lo que quiere es recordarme que existe), hace su trabajo a la perfección:

- No se yo, lo mismo es verdad que me viene grande…
- ¡Que no, tontorrón, que ya verás como va todo bien!
- ¿Seguro?
- Seguro.
- ¿Entonces qué hago?
- Ya lo sabes, tira p’alante. De momento, disfruta de tu escapadita a París. Con lo que te gustan las fondues y las crêpes. Y la Torre Eiffel. ¡Y el Moulin Rouge!
- ¡AAAAAAAAAY OMÁ QUÉ RICA!
- Pues eso, vete a París y pásalo bien. Y que vaya todo como tenga que ir. No te preocupes tanto.
- ¿Y si me dicen que sí, qué?
- ¿Recuerdas lo primero que pensaste cuando te ofrecieron el ticket?
- Sí: Abu Dhabi mola…
- Pues eso. ABU DHABI MOLA.


domingo, 13 de julio de 2008

13/07/2008 Canción y frase del día

Canción del día:


Muse - Starlight (Black Holes & Revelations, 2006)


Frase / conversación del día:
- Hola.
- Hola.
- Quería un helado con sabor a... "hoy no quiero hablar con nadie"
- ¿Mediado o grande?
- Grande
[...]
- Esto no es lo que te he pedido.
- Ya. Es sabor a "Tienes una sonrisa muy bonita"

(Anuncio de Häagen Dazz 2008)



SONRISAS

...¡tonto!

Una vez más, recibo esa palabra mágica (en tono agradable, claro) después de soltar una parida. Y una vez más, el payaso que llevo dentro es feliz. Mira que es fácil tenerme contento.

Y mira que es fácil hacer sonreír a los demás. Y barato. Y reconfortante. Pero nos solemos olvidar de ello. Solemos estar más pendientes de nuestros propios dolores de cabeza, nuestros pollos en el trabajo, nuestros males de amores, nuestro stress incorporado de serie, nuestros miedos, nuestros malos rollos con el malvado mono que vive en el armario,... y las rebajas, que ya están aquí. Y no nos paramos de vez en cuando a reírnos y hacer sonreír. O en sonreír y hacer reír. Con lo que mola.

En su día pedí una ley que obligara a tener como mínimo un ratito de cielo al día. Ahora propongo otra que nos incentive fiscalmente por arrancar sonrisas. Pero no sólo a los arranca-sonrisas profesionales (cómicos, monologuistas, imitadores, clowns, actores, políticos...), sino también - y sobretodo - a los que disfrutamos haciéndolo por amor al arte.

A los que, cuando estamos agobiados en el trabajo, o aburridos en casa, o pillados en un atasco, cojemos el teléfono y buscamos nuestra dosis diaria de ¡tonto!

A los que no sabemos tener conversaciones, por serias y trascendentales que sean, sin que en algún momento se nos escape alguna ironía, algún parecido razonable, algún chiste, o alguna frase que descoloca al otro y le obliga a pararse un momento a tomarse la vida de mejor humor, y sonreír. Sobretodo cuando sale espontáneo, sin forzar. Cuando el esfuerzo no es decir la parida, sino callársela. El típico momento "si no lo digo reviento".
-
O a los que, cuando leemos, oímos o vemos algo que nos hace gracia, corremos a compartirlo con los demás. Sabiendo que, cuantas más personas sonrían con la misma caricatura o tira cómica que siendo tonta te hizo reír, el mismo chiste cuyo final absurdo no esperabas, el mismo mail de situaciones ridículas, la misma conversación que tuviste con tus amigos en que la cosa empezó a denegerar chorrada tras chorrada, o el mismo sketch de televisión que deseabas que no se acabara nunca, más durará su pequeña inmortalidad, dibujada en varias sonrisas o carcajadas. Y más posibilidades habrá de que al cabo de unos días, alguien tenga una sonrisa espontánea al recordarlo.

Y, para facilitar a todos los contribuyentes el acceso a esos incentivos, alguien debería hacer un catálogo de sonrisas. Una especie de enciclopedia ilustrada con todas las variedades: Sonrisas naturales, sonrisas sinceras, sonrisas eternas, sonrisas pícaras, sonrisas de complicidad, sonrisas forzadas, sonrisas imprevistas, sonrisas ensayadas, sonrisas espontáneas, sonrisas tímidas, sonrisas socarronas, sonrisas melladas, sonrisas grandes, sonrisas disimuladas, sonrisas abrumadoras, sonrisas cargadas de sensualidad, sonrisas brillantes, sonrisas de oreja a oreja (o sonrisas a lo Epi y Blas), sonrisas de sandía, sonrisas cohibidas, la sonrisa de un niño, la sonrisa del anuncio de Häagen Dazz, sonrisas de "¿qué estarás tramando?", sonrisas de "la que he preparao", sonrisas de "ay ay, miedo te tengo, la que habrás liao", sonrisas de "espera y verás", sonrisas de "lo sabía", sonrisas de "tenía que hacerlo...", sonrisas de disimulo, sonrisas inocentes, sonrisas inquietantes, sonrisas profident, sonrisas de "voy a reírme pero es que estoy cagadito", sonrisas de "aaay omá qué rica", sonrisas adorables, medias sonrisas, y las mejores, sonrisas a 10 cm. de distancia, justo antes de cerrar los ojos y ...
-
Y, sobretodo, la tuya. La que espero que haya conseguido arrancarte mientras leías esto, aunque no te hayas dado cuenta de ello hasta ahora. Y si no lo he conseguido, lo seguiré intentando. Hasta q sonrías y me digas: ¡tonto!

jueves, 3 de julio de 2008

03/07/2008 Canción y frase del día

Canción del día:

Rosario Flores - Mientras me quede corazón (Contigo me voy, 2006)

Frase / conversación del día:
"El nacionalismo es como un pedo. Sólo le gusta a quien se lo tira."
Albert Boadella

CARNET DE MANIPULADOR DE ELEMENTOS. 2/4

Seguimos con la presentación del Doctorado para medios de comunicación.

RAMA #2. Teoría de la Irresponsabilidad y Gestión Condicionada de Datos:

La Teoría de la Irresponsabilidad se puede aplicar cuando alguien "informa" por el mero hecho de informar y colgarse la medalla, sin pensar en las consecuencias que eso podría tener. Ejemplos hay varios: El amigo Mariñas (¡Karmele, perra, cáaaaaallate!) diciendo por la tele que el Marichalar no lleva guardaespaldas; un asesor financiero que no se ni cómo se llama, recomendando a los promotores inmobiliarios, por televisión y en hora de máxima audiencia, que vendan sus pisos y casas al primero que pase por ahí al precio que él diga (así campeón, estabilizando el mercado dando ideas a la gente de qué tiene que hacer cuando busque piso); los que corrieron a decir que se habían encontrado restos de cocaína en los servicios del Parlamento - o del Congreso, o del Senado, yo que se, el caso es el mismo - (que toda esta gentuza consume, todos lo imaginamos, pero dilo con pruebas chavalote); los de Radio-Nacional-Cohólicos-Anónimos diciendo una frase memorable: "este fin de semana, la Guardia Civil hará controles anti-droga en la carretera en 3 capitales españolas. No han desvelado qué ciudades serán, pero nosotros podemos afirmar que serán Zaragoza, Bilbao y Sevilla". O La Vanguard-erí-a explicando a 2 páginas, con sus croquis, sus detalles, y sus especificaciones concretas, cómo hacer armas de fuego caseras.

La Gestión Condicionada de Datos se puede aplicar a cualquier medio de comunicación. Pero en Apenas-3 y en la (Sín)Cope sacarían matrícula. El amigo Federico podría dar las clases avanzadas. Y los señores de la SuperSer tampoco se quedan cortos...

Otro gran ejemplo de esta rama del Carnet de Manipulador de Elementos, es la moda que hay en este país de sacar por la tele declaraciones "del pueblo", donde se limitan a entrevistar a gente que pasaba por ahí, y premiar con unos minutillos de dulce gloria a los que digan las burradas más bestias. Como la imagen de la gente que te dan es siempre esa, la de energúmenos con ideas de bombero, luego no es extraño que te pase algo como lo que me ha pasado a mí estos días que he estado en Madrid: que te sorprendes cuando la gente con la que hablas, que sí que son personas normales, como el taxista que me llevó al aeropuerto, te dice que los catalanes les caemos bien, que a ver qué problema hay en que cada uno bese la bandera que más le plazca (incluidos casos como el mío, que si por mí fuera no habría ni banderas, ni himnos - con o sin letra -, ni patrias, patriotismos ni patriotas), y que al fin y al cabo, con lo bonito que es cuando la gente se lleva bien, pará que discutir sobre quiénes son mejores y quiénes peores, y culparnos mutuamente de nuestras propias miserias. De igual forma, tú sorprendes al taxista al decirle que tú piensas igual. Pero claro, son opiniones normales y lógicas, y eso no interesa a nadie. Y cuando él te dice que la famosa estatua del Tío Paco Bigotes que tiraron hace un tiempo, casi nadie sabía ni que existía, y toda la polémica que se hizo era más mediática que otra cosa, tú le sorprendes al decirle que en Girona no somos todos unos "hippies de papá" que nos dedicamos a ir dando la nota quemando fotitos. Es más, a muchos, nos caigan bien o mal Juanca "por qué no te callas" de Bourbon y los suyos, nos dió bastante vergüenza ajena que nos metieran a toda la ciudad en su mismo saco, y nos pintaran como una especie de Franja de Gaza de estar por casa.

Pero eso no vende. Si ese en ese taxi hubiera habido una cámara oculta para un "programa de investigación" de Apenas-3 o Te-la-h(c)inco, nuestra conversación no habría salido ni en las tomas falsas. Eso sí, si él me hubiera dicho "polaco cabrón, dame tu barretina que me voy a cagar dentro", y yo a él "facha casposo, dame una foto de tus hijos que la quemo", saldríamos en todos los zappings de la tele. ¿Que eso da una imagen ficticia de las opiniones de la gente? ¿Que eso hace crecer cada vez más la crispación en la gente, sobretodo en tiempos de crisis (o desaceleración), donde la gente tiene menos aguante? Da igual, nadie les obliga a mirar la tele. Si no les gusta, que se lean un libro. Tú ponlo, que ya verás cómo sube el share...
-
Con lo bonito que sería que nos permitieran (y nos permitiéramos) tomarnos la vida con buen humor, llevarnos bien con todo el mundo (o al menos intentarlo), y disfrutar de los buenos ratos. Y sacar de ellos tus propios anuncios de Mastercard. Tal que así:


domingo, 29 de junio de 2008

29/06/2008 Canción y frase del día

Canción del día:


Hoobastank - The Reason (The Reason, 2004)

Frase / conversación del día:

- Tengo un cumplido realmente estupendo para tí, y es cierto...
- Me da pánico que vayas a decir algo horrible.
- No seas pesimista, no es tu estilo. Muy bien, allá voy. Está claro que es un error...
Tengo una ... dolencia ... mi médico, un psiquiatra al que solía ir contínuamente, dice que en el 50 o 60 % de los casos, una pastilla ayuda mucho. Yo las odio. Son muy peligrosas, un odio. Aquí utilizo la palabra odio para las pastillas: un odio. Y mi cumplido es que aquella noche, cuando viniste a casa y me djisite que nunca te... vale, bien, estabas allí, ya sabes lo que dijiste. Bien, mi cumplido para tí es... que por la mañana empezé a tomar las pastillas.
- No logro captar por qué es un cumplido para mí...
- TÚ HACES QUE QUIERA SER MEJOR PERSONA.
-
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--

DE RAZONES, CORAZONES Y CAPARAZONES

Todo es relativo. Relativo al tiempo, relativo al espacio, relativo a la persona... relativo a todo. Y transitorio, también. Aunque no nos lo creemos, o lo creemos pero no lo vemos, o lo vemos pero no lo asumimos. Después de la tormenta siempre llega la calma, pero cada uno vive su tormenta a su manera. Para empezar, porque cada tormenta tiene su propio origen, su propia duración y su propia potencia. Y, por supuesto, porque cada uno tiene su propia forma de afrontarla, y sus razones para hacerlo a su manera. Y todas son correctas y todas son erróneas.
-
Es curioso cuando ves a alguien que está en un punto, como mínimo, parecido al que estabas tú hace un tiempo, digamos un año. Cuando se había derrumbado todo el atrezzo que formaba el decorado de la que creías que era tu vida, y te encontraste descolocado y con el interior más oscuro y desordenado que la habitación de la niña de The Ring. De hecho, todos (o casi todos) pasamos por ese punto tarde o temprano. Incluso repetimos. Y todos creíamos, o queríamos creer, que no pasaríamos por ahí, o que no volveríamos a pasar. Con las razones más absurdas para creerlo: que si el amor puede con todo, que si con todo lo que hemos luchado es injusto que no sirva para nada, que si se suponía que éramos la pareja ideal, que si con lo que yo te quería y lo que tú me amabas... ¡Pues no! ¡C'est finit! Ahí tienes tu corazón, coge una escoba y llévate todos los cachitos, que ya no lo quiero. Y si más que pedazos lo tienes hecho polvo, usa el aspirador para el coche que te regalé.

Y te vas. Con lo que queda de tu pobre corazón oxidado metido en la bolsa del aspirador, pensando que a ver dónde encuentras tú ahora un pegamento que pueda arreglar ese estropicio, y si podrás dejarlo todo como estaba, o quedarán fisuras que hagan que no sea tan bonito como antes. Pero como la naturaleza es sabia, empieza conviertiendo esa bolsica en un caparazón, como los de los gusanos de seda. Y, sin que tú te des cuenca, los restos de lo que antes era tu corazón, se van arrejuntando solos, para crear uno nuevo, más grande, más potente, más resistente y más rojo. Completamente sano. Y con cicatrices, sí (como temías). Pero que no son puntos débiles, sino refuerzos.
- ¿Y tardará mucho?
- Pues depende, no te preocupes, déjale curarse a su ritmo.
- ¿ Y cómo sabré que ya está curado?
- Lo sabrás y punto.
- ¿Y qué pasa con el caparazón?
- Ya se romperá cuando tenga que romperse.
- ¿Y si se rompe antes?
- No te preocupes, lo mismo aparece alguien que te lo rompe, y te ayuda a curarte mejor. Déjate llevar, que la vida son 2 días y no es cuestión de pasartelos sufriendo.
- ¿Y si no? ¿Y si vuelve a salir mal?
- Pues ya te saldrá otro caparazón más resistente aún, y vuelta a empezar...
- Es que yo no quiero volver a caerme.
- Pues es lo que hay. Sin riesgo no hay emoción, y sin emoción no hay vida. Pero vale la pena arriesgarse. Nos ha jodío si vale la pena...
- Y mientras tanto, ¿qué hago?
- Nada. Limítate a vivir, que no es poco.
- Es que me paso el día preguntándome por qué no ha funcionado, por qué ya no me quiere, por qué se ha curado antes que yo, por qué se ha estropeado todo, por qué los demás son felices y yo no...
- Yo también me hacía esas preguntas. Hasta que una gran amiga llamada Cristina me dió un consejo: cuando te vengan los dichosos "porqués" a la cabeza, oblígate a pensar en otra cosa. Es absurdo que te martirices con tantos "porqués", porque lo único que conseguirás será pasarlo mal, y no llegarás a ningún sitio. Total, ¿para qué? Para nada. No encontrarás respuestas, y aunque las encuentres... tampoco servirá de nada. Cuando estés en ese punto, lleva tu cabeza a otro sitio, vete a tomar algo con tus amigos, da un abrazo a tus padres y diles que todo va bien, ponte a ver la tele, hazte un sudoku, vete al cine a ver una de risa, llámame a mi, que aquí estoy, que los amigos estamos para eso... Y tenía razón.
- Qué fácil es decirlo. Pero no se si tendré fuerzas...
- No las necesitas. Vienen solas. Sólo es cuestión de tiempo volver a estar al 100%. Algunos tardamos más, algunos tardamos menos. Depende del aguante del corazón de cada uno, y del estado en que le quedó el día del Big Bang. Y aunque en esos momentos no ves la luz al final del túnel, está ahí. Ya llegarás, no hace falta tener prisa. No la busques, no fuerces la máquina, no corras para llegar antes. Pero tampoco te agaches bajo tu caparazón a esperar con los ojos cerrados, las orejas tapadas y tarareando canciones tontas para aislarte del mundo. Porque si corres, tal vez aparezca una falsa luz y te caigas por un hueco de ventilación del túnel. Y si te escondes bajo tu caparazón, tal vez la luz llegue antes de lo que esperabas, y no la veas pasar, y te pierdas la oportunidad de tu vida.
- Qué difícil...
- Nadie dijo que fuera fácil. Por eso mismo, no lo compliques más aún. Vive el día a día, y aprovecha el cariño que te ofrecen los tuyos. Como canta Rosendo: "mientras tanto, ya lo ves, seguiremos esperando. Mientras tanto, ya lo ves, ¿qué es lo que podemos hacer?"
- ¿Funciona?
- A mí me ha funcionado.

Así que aquí estamos. He tardado como un año en pasar del lado preguntón al lado sabelotodo. Un año más viejo, pero un siglo más sabio y más fuerte. Y es verdad, hay cosas que, por mucho que te las digan, no las crees, o las crees pero no las ves, o las ves pero no las asumes. Como el final del túnel. Pero todos acabamos saliendo de ahí tarde o temprano. Si queremos, todos. ¿Y ahora qué? Ahora a seguir viviendo, que no es poco. Hoy puede ser un gran día, duro con él...


domingo, 22 de junio de 2008

22/06/2008 Canción y frase del día

Canción del día:


Héroes del Silencio - La Chispa Adecuada (Avalancha, 1995)

Frase / conversación del día:
Peter: Oye, Mort, ¿no tienes supositorios con sabor a fresa?
Mort Goldman: ¡Por Dios, Peter! ¿te los estás comiendo?
Peter: No, me los meto por el culo... ¡pues claro que me los estoy comiendo!

(Peter Griffin, "Padre de Familia")

SI ME ACUERDO, ES QUE ES MENTIRA

Otro domingo más de relax. Otro domingo navegando por la web, esta vez saltando de blog en blog, curioseando las inquietudes de la gente. Como son muchos blogs de mucha gente con muchas inquietudes, si los intentara leer todos no acabaría nunca. Así que me limito a leer la última entrada de un blog y otra entrada al azar entre su historial, y luego busco entre sus links a otros blogs, elijo uno a ver qué me encuentro, y así vuelve a empezar el ciclo. ¿Qué busco? No lo sé. Como dicen en las películas, "cuando pase, lo sabrás".

[Flashback de 7 años: Media Markt, sección de discos. Equipo titular formado por Miriam, Carol, Pilar, Laia, Adrián y Rubén, con Lindo a la cabeza. Se acaba la música, y nadie sabe qué poner. "Ahora vengo", decía en esos casos Adrián. Se paseaba por la sección, y aparecía con un par de discos de autores que ninguno - ni siquiera él - sabíamos ni que existían, y que había escogido porque "me dan buenas vibraciones". Los poníamos... y salían cosas realmente extraordinarias. Cuando Adri se fué, le tomé el relevo... pero no tenía tanta suerte (o tan buen gusto).]

Volvemos al presente. Lo encontré. Como no he dejado un caminito de migas de pan cibernético a mi paso, no sabría rehacer el camino que he seguido hasta este blog, de un tal Gambito. En la entrada elegida al azar (20 de abril), leo: "Aprender, sobre todo, a desconfiar de la memoria. Lo que creemos recordar es por completo ajeno y diferente a lo que en verdad sucedió. Cuántos momentos de un irritante y penoso hastío nos los devuelve la memoria, años después, como episodios de una espléndida felicidad. La nostalgia es la mentira gracias a la cual nos acercamos más pronto a la muerte. Vivir sin recordar sería, tal vez, el secreto de los dioses."(La nieve del Almirante).

Lo más curioso es que hoy, al despertarme, esa idea había sido precisamente lo primero que me había venido a la cabeza. Como en una premonición de que hoy lo leería. Como cuando (hace tiempo que no me pasa), se dibuja en mis pensamientos el recuerdo de una persona de mi pasado al azar, sin ninguna lógica ni motivo aparente, y en menos de 24 horas esa persona llama, o escribe, o me la encuentro en el sitio más inesperado. Una situación demasiado recurrente para que considere que son simples casualidades, y demasiado aleatoria para que me crea "especial" por ello. Lo único que tengo claro es que con Angelina Jolie no funciona.




Pues sí, efectivamente, la memoria es caprichosa. Hace poco leí que a pesar de eso que nos dicen a menudo de que el cuerpo humano es tan maravilloso, y que nuestro cerebro es tan potente... resulta que el cerebro no es tan perfecto como creemos, y no guarda los recuerdos al completo. Es más, cuando recordamos algo, no sólo faltan trozos, sino que esa maravillosa máquina que tenemos bajo el cráneo es muy orgullosa y no quiere reconocerlo, así que lo que no sabe, se lo inventa. Y cuantas más veces recordamos algo, más lo cambiamos. Pues vaya gracia.
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Tampoco es cuestión de ahora poner en duda todo nuestro pasado. Esto no es Matrix... creo. Pero ya no podré ser tan rotundo cuando alguien explica una anécdota del pasado y yo la recuerdo distinta. Porque ahora está claro que no es que uno de los 2 se equivoque. Es que nos equivocamos los 2. (¡Pero seguro que él más!) Y tal vez deberíamos cambiar frases del tipo "espera que piense, que no me acuerdo..." por "espera que piense, que ahora me lo invento..." De hecho, si pensamos en el mismo recuerdo durante mucho tiempo y en repetidas ocasiones, lo mismo hasta sacamos un buen guión para vender en Hollywood.
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Incluso ahora entiendo cuando alguien cuenta algo que cuando pasó no estaba, como si hubiera sido prácticamente el principal protagonista. Es más, creo que hasta a mí mismo me pasa. Tengo recuerdos de la infancia, que como se hablan en todas la reuniones familiares, ya no se si me acuerdo, o me he hecho mi historia en la cabeza juntando todas las versiones de los que lo cuentan.
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Claro que siempe hay excepciones, momentos que te marcan tanto, que son tan trascendentales en tu vida y en la construcción de tu personalidad, que el recuerdo permanece imperturbable en tu memoria, y si luego lo ves en vídeo, te das cuenta de que fué exactamente como recordabas. Como la escena del ventilador de Cancún...

viernes, 20 de junio de 2008

20/06/2008 Canción y frase del día

Canción del día:

The Eagles - Hotel California

Frase / conversación del día:
"¿Cómo no me voy a reír? ¡es una fieshhhhta!"
El niño tonto del anuncio de Ausonia

EL AJEDREZ NO ES PARA MÍ

El objetivo es matar al rey. Para ellos, tienes tus 8 peones, que se mueven de una en una y siempre hacia delante, menos para matar, para lo que se mueven en diagonal. Las torres se mueven tantas casillas como quieras y hacia donde quieras, pero siempre en línea recta. Los álfiles lo mismo, pero en diagonal. Los caballos en forma de L, y son los únicos que pueden saltar a las demás piezas. Y la reina, que es la más mejor, hace todos los movimientos, menos los del caballo. Vale, la teoría me la sé. Pero a la práctica...


A la práctica soy más malo que meterte un mentos en la boca y hacer gárgaras con cocacola. ¿Te crees malo al ajedrez? Juega contra mí. Palmo fijo. ¡Si hasta hice ajedrez como actividad extraescolar, y quedé último! Eso sí, conseguí que el campeón me ahogara al rey.

Es que en el ajedrez tienes que conocer bien a tu contrincante, estudiar sus movimientos, saber qué será lo siguiente que hará y anticiparte... ¿cómo voy a saber su próximo movimiento, si no se ni el mío? Yo para mover, sólo soy capaz de concentrarme en que después no me maten a ninguna, o al menos que la que me maten sea lo menos importante posible... y a veces ni en eso estoy atento. ¡Pero si ni siquiera recuerdo cuál fué mi propio último movimiento! Me gustan los juegos, pero en los de estrategia soy un negao. Ajedrez, Damas, Risk... malo en todos. Yo soy bueno al Parchís (y hasta ahí la lío con movimientos geniales), a la Oca, a según qué juegos de cartas, al Pictionary, al Trivial (sé jugar, otra cosa es que acierte las respuestas), y a los videojuegos de matar sin pensar. Y al Scrabble.

Pero esto de la estrategia no es lo mío. Si decido arriesgar, pringo por lanzao. Si soy conservador, me quedo acorralado y sin posibilidades. Por lento. Y eso de conocer al otro, y entender su estrategia... ¡eso sí que me desespera! Cuanto más rebuscados son sus movimientos, más me desoriento, y así acaban siempre mis partidas. Con lo sencillo que sería que todo el mundo jugara a mi estilo: si hago esto, es exclusivamente porque quiero, y creo que es lo mejor. ¿que qué haré luego? ¡Yo que sé! ¡Pero mueve ya, que me van a salir telarañas en los sobacos! Y por favor, movimientos sencillos y directos, no me vengas con "muevo aquí para que creas que voy por ese camino pero realmente lo que quiero hacer es ir por allí". ¡Nooooooooooooooooooo! Y ni se te ocurra hacer estrategias de esas en que dependiendo de lo que yo haga, irás para un lado o otro, hasta hacer que me desoriente del todo y no sepa ni lo que estoy haciendo... ¡Me va a estallar la cabeza de tanto intentar adivinar qué pretendes! ¡SIMPLIFICA! Si es mucho más divertido si lo haces fácil. Como yo hago, o al menos como yo lo intento. Enroca sólo cuando realmente quieras proteger, y arriesga si realmente quieres ganarme, que además verás que es muy fácil. Pero si enrocas, enroca de verdad. Porque si dejas un resquicio en tus defensas para que yo lo vea e intente aprovecharlo, y hacer la partida más amena y divertida, lo tienes claro. Si haces eso, yo, con mi mente simple y binaria, lo único que haré será imitarte y enrocarme yo también. Ataca y deja atacar, verás que es mucho mejor. Al fin y al cabo, estoy deseando ganar, pero si lo haces tú tampoco me parecerá mal. Me da igual quién diga las 2 palabras mágicas que indican que la partida se ha resuelto.
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Vaya paranoia para ser un simple juego... pero es que hace rato que dejé de hablar de ajedrez. ¡JAQUE MATE!


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domingo, 15 de junio de 2008

15/06/2008 Canción y frase del día

Canción del día :

Tom Jones & The Cardigans - Burning Down the House


Frase / conversación del día:
“La economía está en un periodo de desaceleración, no de crisis y menos de recesión”.
José Luís Rodríguez Zapatero (¿cuánto pagas tú de hipoteca, Pepeluís?)

LAZY SUNDAY AFTERNOON

¡PERREA PERREA! Qué grande Chikilicuatre. Cómo se ha quedado con la España más casposa (como decía la canción, mi querida España, esta España nuestra, esta España vuestraaaaa...) y de paso con toda Europa. Y, hablando de perrear, QUÉ GRANDES LAS TARDES DE DOMINGO SIN NADA MÁS QUE HACER QUE PERREAR Y DORMIR COMO UNA MARMOTA CON NARCOLEPSIA.

El domingo es el día del señor, y se supone que se inventó para regargar tus pilas. Hay que recuperarse del cansancio acumulado durante toda la semana, ligeramente incrementado después de una noche más de sábado de "naaadaaaaaaa, cenar, ir a tomar algo, y prontito para casa que mañana quiero levantarme pronto y aprovechar el día. A las 3 en casita..." los güevos tuyos, otra vez has llegado de día a casa. Y otra vez te has levantado a la hora de comer (en el mejor de los casos), sin saber quién eres, de dónde vienes ni a dónde vas - o más bien a dónde irás después de la meadita de buenos días -, y pensando "quién me mandaba a mí salir ayer, con lo bien que habría estado tumbao en mi sofá viendo la tele". Comes, ves tu maratón de Simpson - Futurama - Padre de Familia, y otra vez al sofá o a la piltra, a aprovechar lo que queda del día. Hay quien dice que eso de levantarse a mediodía significa perder toda una mañana de tu vida, un tiempo irrecuperable... Yo lo llamo invertir una mañana en disfrutar soñando. Todo son puntos de vista.

A media tarde, cuando ya has descansado lo suficiente, o eso crees, ya estás esperando a que de un momento a otro vibre el móvil o zumbe el messenger, lo que significa que ya se ha despertado el primero de tus colegas, y toca hacer algo. Y si no, pues tomas tú la iniciativa y empiezas a pervertirlos a todos para ir al cine, a tomar unas cervecicas, o a casa jefe a echar una timba. Todo cosas constructivas.

Pero hay domingos en que no. Hay domingos en que estás tan cansado, que tienes claro que tú no tomarás la iniciativa de ser el primero en llamar. Y, si tuvieras alguna religión en la que confiar, rezarías todo el día para que todos estén igual de cansados y perros que tú, y hagan lo mismo. Si entras en el messenger, lo haces con miedo a que uno de los que estén conectados digan la temida frase de "bueno, esta tarde, ¿qué? habrá que hacer algo, ¿no?" y ya te embarquen, porque, aunque no te apetezca en absoluto salir, no sabes decir que no. Ni sabes, ni realmente quieres. Aunque eres consciente de que te conviene descansar, que mañana empieza otra mañana de otro lunes de otra semana que seguramente acabarás igual que ésta, pero más cansado. Y ya tienes una edad, y hay que ir echando el freno, te dices, seguido de la graciosa pero certera expresión "con lo que yo he sido...".

Hoy ha sido para mí uno de esos domingos sin salir de casa. Y al caer la noche, después de toda una tarde haciendo vida de ameba, orgulloso de mi productividad y mi aportación del día a la historia de la humanidad, he buscado en internet más casos de gente que se aburre en casa. Como ayer me hablaron de Theo Jansen, un señor holandés que demuestra que el arte es algo más que pelarse de frío - a no ser que te llames McBollo, has tenido que leer como mínimo 2 veces la última frase para entenderla, ¿eh? Es lo que tienen los chistes malos...-, me he puesto a buscar cosas suyas, y la verdad es que este señor sí que sabe aprovechar sus domingos muertos:


Vaya tela, la imaginación que tienen algunos, y lo bien que la aprovechan... Yo por mi parte voy a rematar el día cenando algo y viendo programas de divulgación científica y cultura general (Camera Café y Aída).

Eso sí, el domingo que viene me levanto pronto y aprovecho el día. ¡Ah no, que es el puente de Sant Joan! Pues habrá que hacer algo, ¿no?


viernes, 6 de junio de 2008

06/06/2008 Canción y frase del día

Canción del día:

Green Day - Hitchin' a Ride (Nimrod, 1997)

Frase / conversación del día:

"Los descubrimientos siempre se producen por casualidad... si trabajas lo suficiente para provocarla."
Mario Capecchi, Premio Nobel de Medicina 2007

RAINDROPS KEEP FALLING ON MY HEAD

- ¡Y escribe algo!


Eso me dijo el otro día Eva al salir de su bar después de tomarme algo. Pues sí, hace tiempo que no escribo. De hecho ese mismo día, al llegar a casa, motivado por esa frase de despedida, me puse a escribir... pero como no me gustaba lo que salía, ahí se quedó, entre los borradores. Algún día lo publicaré, pero hoy no es ese día. Hoy toca hablar de días de lluvia...
-
(INSTRUCCIONES: escuchar la canción mientras se lee la entrada)

El caso es que ayer, al salir de trabajar, pillé una de estas lluvias espontáneas que tanto abundan últimamente. Y me pilló sin paraguas. Cosa normal, teniendo en cuenta que no tengo paraguas. Pero si no tengo, no es porque me los vaya dejando por ahí olvidados, no... Eso me pasaba antes, cuando los usaba. Lo que pasa es que a fuerza de que me hayan pillado tantas lluvias sin paraguas, pues mira, le he cogido el gustillo a eso de andar bajo la lluvia y empapándome. Me siento más vivo al sentir la lluvia mientras camino, aunque sea como la de ayer, que picaba. Me pone hasta de buen humor. Qué tonteria, ya lo sé. Pero hay quien para sentirse vivo necesita tirarse de un puente atado a una cuerda por los pies, o ir a 200 con su moto, o hacerse un tatoo... yo no, yo con caminar bajo la lluvia tengo suficiente. Cosa muy práctica por otro lado, porque ni me atrevería a saltar del puente, ni tengo moto, ni me apetece que me pinchen con una aguja llena de tinta.

Pero, como tenía que ir a la otra punta de Girona City, tuve que coger el coche. Porque una cosa es caminar un rato bajo la lluvia, que me hace sentir vivo y me relaja. Y otra muy distinta es tener que cruzar la ciudad, y hacerlo andando en esas condiciones. Lo primero es propio de una persona rarita... lo segundo es de una persona agilipollada. Y que yo soy rarito empiezo a tenerlo asumido... ¡pero lo otro son palabras mayores!

Lo de conducir por ciudad cuando llueve, ya es otra cosa. Eso ya no relaja tanto. Más bien al contrario. Porque todos sabemos que igual que el alcohol empeora nuestra capacidad para conducir, la lluvia nos hace más "prudentes". Ya sea porque en la autoescuela nos hablaron de un fenómeno muy peligroso llamado acuaplanning, porque cuando llueve la gente se vuelve más perezosa y coge el coche para cualquier cosa (no sea que te mojes los zapatitos y encojan), porque el sonido de la lluvia contra la chapa y el cristal nos embelesa a todos, o simplemente porque los coches son tan modernos que tienen un sensor que limita el motor cuando llueve, conducir lloviendo es una mieeeeeeeeeeeeeeeeerda: La velocidad máxima de los coches pasa a ser de 20 km/h (los más temerarios), para girar todo el mundo frena completamente el coche, no sea que patine, y para el coche de delante tuyo, ese que va más lento que un caracol deshidratado, los cruces e intersecciones en que él (y luego tú) tiene preferencia se convierten en cedas, los cedas se convierten en stops, los stops en semáforos en rojo, y los semáforos en rojo, al ponerse en verde, le avisan a él 10 segundos más tarde que a tí.

Pero ya hace un tiempo que entendí que enfadarse en ese tipo de situaciones sólo sirve para eso, para estar de mal humor, y es mejor intentar sacarles provecho. ¿Para qué? Para nada, simplemente para practicar eso que dicen de que si nuestro kharma, nuestro xi, o lo que sea ese resplandor que se supone que nos rodea, está formado por energía positiva y azul y brillante y maravillosamente maravillosa, atraeremos cosicas buenas y sonreiremos cual pitufillos corriendo desnudos entre la hierba. Y, en cambio, si esa energía es negativa y oscura y fea y neeeeeeeeegra como el carbón, atraeremos más mal rollo y estaremos siempre con peor cara que Rouco Varela el día que se compró el Interviú y se encontró a su sobrina en la portada.

Así que al mal tiempo, buena cara. Puse música (mi cd mp3 de canciones de buen rollito), relajé los músculos, y pensé: "pues ya llegaré". ¡Y funcionó! Vaya que si funcionó. No sólo tardar más de media hora en hacer apenas 3 km. no me puso de mal humor, sino que además entrené un poquito mi empatía y paciencia hacia los demás (tampoco negaré que algún "vamos hijo miiiiiiiiio espabila" dije, pero menos de los habituales), y me lo pasé hasta bien. Incluso, al llegar a la plaça del Lleó, esa en que hay un municipal agazapado, que cuando ve que hay tráfico, aparece y lo congestiona más aún, me lo tomé con buen humor. Debió sorprenderle, viendo a todos los conductores mirándole con mala cara, expresándole su agradecimiento por complicar un poquito más las cosas, verme a mí sonriendo. Y si hubiera podido leerme el pensamiento, lo habría entendido: "anda mira, los municipales son como esos rotuladores mágicos: si se mojan, pasan de azul pitufo a amarillo Lucho de los Lunnis".


Luego aparqué, y en el corto trayecto entre el coche y mi destino, volví a disfrutar caminando bajo la lluvia. Debía parecer tonto, empapándome y sonriendo (pero lo malo no es parecer algo, es serlo). Es una sensación difícil de explicar, sobretodo cuando te reciben extrañados al verte aparecer chorreando y más feliz que to'as las cosas.
- ¿No sabías que llovía cuando has salido?
- Sí, lo sabía perfectamente.
- ¿Te habías dejado el paraguas en casa?
- Tampoco.
- ¿Es que no tienes paraguas?
- No. Ni ganas.

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